Skip to main content

Full text of "La Primera Mision Antartica Uruguaya"

See other formats


Campaña Antártica de verano: 1983-1984 

La Primera Misión 
Antártica Uruguaya 



Waldemar Fontes 




El 28 de enero de 1984, aterrizaba el avión 
transportando a los expedicionarios 
que reconocerían el lugar donde establecer 
la primera base uruguaya en la Antártida. 



Waldemar Fontes 



La Primera Misión 
Antártica Uruguaya 

Campaña antártica de verano: 
1983-1984 




Publicado por 
Instituto Antártico Uruguayo 
Comisión de Publicaciones 



3 



La primera misión antartica uruguaya 



Instituto Antártico Uruguayo 

Comisión de Publicaciones - 2014 

Cnel. Waldemar Fontes 
Cnel. (Av) Luis De León 
CN(CG) Albert Lluberas 
Cap. (Rva) Hugo Bottaro 
Cbo2da MDN Andrés Martínez 



ISBN 978-9974-7952-2-8 

Instituto Antártico Uruguayo 

Departamento de Relaciones Públicas 

Av. 8 de Octubre 2958, Montevideo, Uruguay 

Mail: rrpp@iau.gub.uy 

www.iau.gub.uy 

Autor, diseño gráfico y edición: Waldemar Fontes 
Primera Edición 
Febrero 2014 



4 



Waldemar Fontes 



DEDICATORIA 



A los pioneros, 
que hicieron el esfuerzo 
por lograr concreciones 
como la que aquí se relatan, 
sin nunca pisar el suelo antártico. 

A los pioneros del futuro, 
para que se inspiren 
y crean 
que las utopías, 
pueden ser posibles. 



5 



La primera misión antartica uruguaya 



INDICE 



Capítulo 1: Introducción Pág. 9 

Capítulo 2: Antecedentes Pág. 15 

Capítulo 3: El medio de transporte a emplear Pág. 23 

Capítulo 4: "La Decisión". Crónica del Cnel. Aíta. ... Pág. 43 

Capítulo 5: La Preparación de la Misión Pág. 53 

Capítulo 6: El alistamiento del avión Pág. 71 

Capítulo 7: Crónica del Cnel. E. Aguirre Pág. 83 

Capítulo 8: Crónica del Cnel. B. Gadea Pág. 103 

Capítulo 9: La Elección del lugar para la Base Pág. 115 

Capítulo 10: Notas de la prensa de la época Pág. 125 

Capítulo 11: Pártese informes Pág. 133 

Capítulo 12: Conclusiones Pág. 151 



6 



Waldemar Fontes 



AGRADECIMIENTOS 



Al Instituto Antártico Uruguayo, a la Asociación Antártica 
Uruguaya, a la Asociación Antarkos, al Grupo Simbólico de 
Transporte Aéreo 346 y a todos quienes de alguna manera han 
colaborado, escribiendo crónicas, guardando fotografías, brindando 

testimonios y aportes. 
A mi familia, pues sin ellos, este trabajo, no sería posible 



7 



La primera misión antartica uruguaya 




f 



Profesor Julio César Musso 

Fundador del Instituto Antártico Uruguayo 



8 



Waldemar Fontes 



CAPÍTULO 1 
INTRODUCCIÓN 



El 11 de enero de 1980, Uruguay ingre- 
saba como miembro adherente del Tratado An- 
tártico. Eso obligaba a nuestro país a involu- 
crarse profundamente en la temática antárti- 
ca, debiéndose cumplir con los requisitos exi- 
gidos en el Artículo IX del Tratado, que dice en 
el numeral 2: "Cada una de las Partes Contra- 
tantes que haya llegado a ser Parte del presen- 
te Tratado por adhesión, conforme al artículo 
XIII, tendrá derecho a nombrar representantes 
que participarán en las reuniones mencionadas 
en el párrafo 1 del presente artículo, mientras 
dicha Parte Contratante demuestre su interés 
en la Antártida, mediante la realización en ella 
de investigaciones científicas importantes, como 
el establecimiento de una estación científica o el 
envío de una expedición científica". 



9 



La primera misión antartica uruguaya 



Enmarcados en estas obligaciones, a 
partir de 1982, el Uruguay comenzó a enviar 
científicos y personal militar especializado en 
tareas logísticas a visitar instalaciones y bases 
antárticas de Argentina, Chile, Nueva Zelanda 
y Estados Unidos de América. 

Paralelamente, se inició una etapa de 
análisis, para determinar el lugar físico para 
instalar una futura base antártica uruguaya. 

En ese proceso, se consideró primero la 
región del Cabo Norvegia en la Tierra de Coats 
(!) en el Mar de Weddell, que el Profesor Julio 
C. Musso, fundador del Instituto Antártico, 
había sugerido ya en 1961, como asentamien- 
to de la "Base Gral. Artigas" 

También se consideró la zona compren- 
dida entre los meridianos 0 o al 25° W, que era 
recomendada en la Decisión de la Junta de 
Comandantes en Jefe de enero de 1973 ( 2 ). 

Las dificultades para llegar a cualquiera 
de esos posibles asentamientos, eran muchas 



10 



Waldemar Fontes 



y no existían, en ese momento, medios mate- 
riales como para poder concretar los proyec- 
tos. 

En 1983, la situación política del país 
cambiaba. En marzo de 1985, asumía un go- 
bierno democrático y la normalidad institucio- 
nal retornaría. 

El Poder Ejecutivo debía tomar una deci- 
sión con respecto a la presencia del Uruguay 
en la Antártida, pues se avecinaba la finaliza- 
ción de la vigencia de 30 años del Tratado An- 
tártico ( 3 ) y todos los países interesados en el 
Continente Helado, estaban haciendo enormes 
esfuerzos por posicionarse, previendo posibles 
modificaciones al marco legal. 

El entorno nacional y regional imponía 
concreciones y en ese contexto se tomó la deci- 
sión: -Uruguay enviaría una expedición a la 
Antártida por medios propios. 



íi 



La primera misión antartica uruguaya 



Notas del capítulo 1 

(1) Julio C. Musso: "Ubicación de la Base Artigas, en Tierra de Co- 
ats" publicado en La Mañana, Página 4 - Montevideo, Viernes 
19 de mayo de 1961, Año XLIV- Núm. 15.864. Microfilmado del 
Original existente en la Biblioteca Nacional. 

(2) Creación del Comando Antártico Conjunto (COANCO), D.i. n° 
351619 Oficio N°... (JCJ) 97, Copia 1/6 J.C.J. - E.M.C, Monte- 
video 23 de enero 973. Decisión de la Junta de Comandantes 
en Jefe de las Fuerzas Armadas para la Operación Antártida. 
Firmado por Gral. César Martínez, (CteJE), Brigadier José Pérez 
Caldas (CteJFAU) C/A Juan J. Zorrilla (CteJAN) Autenticado 
por el Jefe del ESMACO, Gral. Gregorio C. Álvarez. (Fuente: 
Archivo del IAU, Copia lde6) 

(3) El Tratado Antártico fue firmado en Washington el 1 de diciem- 
bre de 1959 y entró en vigencia el 23 de junio de 1961, previén- 
dose su duración inicial en el Artículo XII , Num 2, lit a) "Si 
después de expirados treinta años, contados desde la fecha de 
entrada en vigencia del presente Tratado, cualquiera de las Par- 
tes Contratantes, cuyos representantes estén facultados a par- 
ticipar en las reuniones previstas en el artículo IX, así lo solici- 
ta, mediante una comunicación dirigida al Gobierno deposita- 
rio, se celebrará, en el menor plazo posible, una Conferencia de 
todas las Partes Contratantes para revisar el funcionamiento 
del presente Tratado"; 



12 



Waldemar Fontes 



CAPÍTULO 2 
ANTECEDENTES 



La idea de que el Uruguay debía partici- 
par de la exploración antártica, no surgió de 
manera espontánea, sino que venía de mucho 
tiempo atrás ( 4 ). 

Los primeros planteos formales, los hizo 
el CN (CG) Carlos Travieso ( 5 ) quien desde 
1954, explicaba que Uruguay debía participar 
de la defensa hemisférica, estableciendo una 
estación meteorológica en regiones antárticas, 
sugiriendo la isla Bouvet, como localización 
más recomendable. 

Luego otros, se hicieron eco de estas 
ideas, destacándose la prédica del Profesor 
Musso ( 6 ), fundador del Instituto Antártico 
Uruguayo, quien desde 1961 reclamaba el es- 
tablecimiento de una base científica uruguaya 
en la Antártida. 



13 



La primera misión antartica uruguaya 



En 1970, se realizó la Primera Conven- 
ción Nacional Antártica ( 7 ), que contó con la 
participación de destacados expositores y de 
las principales autoridades nacionales relacio- 
nadas al tema, de donde surgieron importan- 
tes documentos que servirían de base de plani- 
ficación para el futuro. 

A partir de 1973, el Estado empezó a to- 
mar conciencia de la importancia de la Antárti- 
da para el Uruguay y ello se vio reflejado en la 
creación del COANCO (Comando Antártico 
Conjunto) y el plan estratégico surgido de la 
Decisión de la Junta de Comandantes en Jefe 
del 23 enero de 1973 («). 

Sobre la actuación del COANCO trans- 
cribimos algunas palabras de lo expresado en 
1984 por el CF (CG) M. Fontanot en una confe- 
rencia ( 9 ) que resumía las actuaciones del Uru- 
guay con respecto a la Antártida, donde decía: 

. . . En enero del año 1 973, se crea por deci- 
sión de la Junta de Comandantes en Jefe de 



14 



Waldemar Fontes 



las Fuerzas Armadas, el llamado CO.AN.CO 
"Comando Antartico Conjunto", el cual debía 
abocarse, lo antes posible, al estudio de todos 
los antecedentes que se relacionaran con la 
problemática antartica, en primera instancia y 
que en una segunda etapa debía organizar 
una fuerza expedicionaria, bajo el mando de 
dicho Comando Conjunto, ejecutando actos de 
soberanía, mediante presencia de bandera y 
ocupación territorial, debiendo presentar los 
hechos consumados antes de 1 989. 

En una tercera etapa, en caso de ser de 
interés nacional, establecer estaciones y/ o co- 
lonias permanentes, en los territorios ocupa- 
dos, bajo régimen de Gobierno Militar. 

Ese Comando Conjunto, estaría integrado 
por tres Oficiales Superiores, procedentes de la 
Armada que lo presidirá, del Ejército y de la 
Fuerza Aérea. 

Dispondría de un Estado Mayor, integrado 
por Jefes y Oficiales procedentes de las tres 
Fuerzas y Técnicos civiles. - 

Su organización estaría establecida por la 



15 



La primera misión antartica uruguaya 



Junta de Comandantes en Jefe, a propuestas 
de CO.AN. CO, y funcionaría con sede en el ES- 
MACO, dependiendo directamente de dicha 
Junta, a través del ESMACO, - 

Dicho comando tenía un plazo fijo para es- 
tudiar los antecedentes y le estaba prohibido 
todo acto de publicidad, sin autorización expre- 
sa.- 

Se autorizaba la consulta y coordinación 
directa, con toda Autoridad o Institución Nacio- 
nal Oficial y Privada así como Instituciones Ex- 
tranjeras, mediante la autorización de la Jun- 
ta. 

La representación de cada Fuerza era di- 
rectamente proporcional a la medida de la in- 
tervención proyectada y se buscaría la unifica- 
ción logística, en cuanto a equipos a ser em- 
pleados. - 

Con fecha 22 de marzo de 1 973, el COAN- 
CO produce un informe, el cual establece a 
grandes rasgos lo siguiente: 

Determina lo que le correspondería recla- 



16 



Waldemar Fontes 



mar a Uruguay, según la teoría del sector, fun- 
damentando un cambio de aplicación de dicha 
teoría; determina el afiliarse al Comité Científi- 
co Internacional (SCAR) y adherirse al Tratado 
Antartico; y vislumbrar la posibilidad de reali- 
zar una campaña antartica con medios pro- 
pios, o asociados con países amigos. - 

Una vez finalizada esta tarea en al año 
1974, el Instituto Antartico Uruguayo elabora 
un proyecto de ley para la oficialización del 
mismo, pero esta vez dentro de la órbita del 
Ministerio de Industria y Energía, junto con un 
proyecto de reglamentación interna.- 

Por otra parte se comete al Ministerio de 
Defensa Nacional, la integración y funciona- 
miento de un Instituto Antartico, dependiendo 
de aquel. 

...Más adelante por resolución del 12 de 
enero de 1975, comienzan a designarse misio- 
nes oficiales para trasladar Técnicos urugua- 
yos a institutos antárticos de países vecinos, a 
efectos de recabar información sobre el tema.- 

Previo a eso, se inician gestiones para que 



17 



La primera misión antartica uruguaya 



el Ministerio de Educación y Cultura, financie 
el proyectado viaje expedicionario a la Antárti- 
da, que año a año se va posponiendo. 

Posteriormente, en junio del año 1 975, el 
ESMACO, realiza un estudio de Estado Mayor, 
con todos los antecedentes que surgen del in- 
forme de COANCO, analizando "La necesidad 
de adoptar decisión respecto a la intervención 
de Uruguay en la Antártida". - 

Se historia el proceso y de sus Recomenda- 
ciones, surge que: se considere el problema, a 
nivel de Junta de Comandantes en Jefe, con el 
nuevo asesoramiento del COANCO. - 

Se aconseja que le decisión de COANCO, 
sea ratificada, se recomienda que con esa ase- 
soramiento y la intervención del Ministerio de 
Relaciones Exteriores, se tomen los pasos esta- 
blecidos por el Tratado Antártico, y se dispon- 
ga a la brevedad de actos concretos conducen- 
tes a tales fines como ser: Primero, apoyo a la 
primer expedición científica antartica, Segundo, 
afiliación al SCAR, y al Tratado Antártico; Ter- 
cero, estudio y decisión sobre una expedición 



18 



Waldemar Fontes 



antartica uruguaya; Cuarto, integración del 
Instituto Antártico.- 

De todo esto, a muy corto plazo, el 28 de 
agosto de 1975, por ley 14.416, artículo 103, 
se oficializa al Instituto Antartico Uruguayo, el 
cual pasa a depender del Ministerio de Defen- 
sa Nacional, se le comete a que estructure su 
reglamento de organización y funcionamiento y 
el 21 de octubre del mismo año, se integra al 
Consejo Directivo Provisorio, al cual a partir de 
setiembre del año 1976, pasa a funcionar como 
Consejo Directivo. - 

Posteriormente se aprueba el reglamento 
de organización y funcionamiento ( 1 980), ... - 
En el año 1 982, se efectuó un estudio de Esta- 
do Mayor en el ESMACO con participación del 
Instituto Antartico Uruguayo, Delegados de las 
Fuerzas y del ESMACO, donde se fijaron los 
lineamientos generales a seguir en la futura 
actividad antartica. 



19 



La primera misión antartica uruguaya 



Notas del Capítulo 2 

Ver la Ponencia del Cnel. W. Fontes "Antecedentes de la funda- 
ción de la Base Artigas", presentada en el XIII Encuentro de 
Historiadores Antárticos Latinoamericanos, Ushuaia, Argentina, 
28 al 30 de octubre 2013. 

Capitán de Navio Carlos Travieso Fernández: "Geopolítica Atlan- 
ta - Antártida y de la Cuenca del Plata" En el mar está el porve- 
nir de la Patria. Edición del autor y apuntes mimeografiados, 
Montevideo, 1977. Archivo del Instituto Antártico Uruguayo, 
(Digitalizado). 

EL PROFESOR JULIO CÉSAR MUSSO, FUNDADOR DEL INSTI- 
TUTO ANTARTICO URUGUAYO, (Apuntes para su biografía), 
por Cnel Waldemar Fontes, Página 313 del libro "Esbozando la 
Historia Antártica Latinoamericana - ENCUENTROS DE HISTO- 
RIADORES ANTARTICOS LATINOAMERICANOS1999-2011", 
presentado durante el XIII Encuentro de Historiadores Antárti- 
cos Latinoamericanos, realizado en Ushuaia, Argentina, del 28 
al 30 de octubre de 2013 

Primera Convención Nacional Antártica, realizada en la Biblio- 
teca Nacional (Montevideo), del 24 al 27 de abril de 1970. En 
esa Convención se formaron diversas comisiones, destacándose 
la Comisión de Navegación, que analizó el empleo de los posi- 
bles medios de transporte para llevar a cabo la proyectada ex- 
pedición antártica uruguaya. En esa ocasión se presentó el 
libro del Profesor Musso "Antártida Uruguaya" publicado por 
Ediciones El País. 

Creación del Comando Antártico Conjunto (COANCO), D.i. n° 
351619 Oficio N°... (JCJ) 97, Copia 1/6 J.C.J. - E.M.C, Monte- 
video 23 de enero 973. Decisión de la Junta de Comandantes 
en Jefe de las Fuerzas Armadas para la Operación Antártida. 



20 



Waldemar Fontes 



Firmado por Gral. César Martínez, (CteJE), Brigadier José Pérez 
Caldas (CteJFAU) C/A Juan J. Zorrilla (CteJAN) Autenticado 
por el Jefe del ESMACO, Gral Gregorio C. Álvarez. (Fuente: Ar- 
chivo del IAU, Copia Ideó) 

El Uruguay en la Antártida: Conferencia del Capitán de Fragata 
(CG) M. Fontanot, brindada el 11 abril de 1984 en la Sala de 
Conferencias de la Intendencia Municipal de Montevideo. Sub 
tema: SITUACIÓN POLÍTICA. JURIDICA Y ADMINISTRATIVA 
DEL CONTINENTE y PASOS DADOS POR EL URUGUAY PARA 
TENER ACCESO AL MISMO. Digitalizado de un original escrito 
a máquina, existente en el archivo del IAU. 



21 



La primera misión antartica uruguaya 




Capitán de Navio Carlos Travieso Fernández 

Promotor de la presencia del Uruguay en 
la Antártida, desde la década de 1950 e 
impulsor del empleo del medio marítimo para 
alcanzar el Continente Helado, así como de 
la instalación de una base meteorológica en 
la Isla Bouuet. Fue el autor del libro 
"Geopolítica Atlanto Antártida y de la 
Cuenca del Plata" 



22 



Waldemar Fontes 



CAPÍTULO 3 
EL MEDIO DE TRANSPORTE A EMPLEAR 



En 1982, se fijaron las líneas de acción y 
el plan de trabajo para llevar a cabo la decisión 
de instrumentar la futura actividad antártica 
entre 1983-1984. 

Esto obligaba a tomar una decisión tras- 
cendente, que estaba relacionada al medio de 
transporte a emplearse, pues esa determina- 
ción condicionaría totalmente las futuras ac- 
ciones a encarar. 

La disyuntiva pasaba entre emplear me- 
dios propios o participar en las campañas an- 
tarticas de países amigos. 

En este ensayo no analizaremos los por- 
menores de qué cursos de acción se analiza- 
ron, puesto que es un tema que amerita un es- 
tudio muy profundo y que preferimos dejar pa- 
ra un trabajo por separado. Simplemente dire- 



23 



La primera misión antartica uruguaya 



mos que se consideró en su momento, realizar 
expediciones conjuntas con Argentina, así co- 
mo también con Chile, Sud África, Japón, Ale- 
mania, Australia, Nueva Zelandia, y algún otro 
país... pero finalmente se optó por la alternati- 
va de emplear medios propios, lo cual fue con- 
siderado como de mayor eficacia política para 
los fines que se perseguían en ese momento. 

Ante esta decisión, la nueva disyuntiva 
pasó a ser ¿qué medio de transporte emplear? 
¿marítimos o aéreos?. 

Con respecto al empleo de medios marí- 
timos, nuestro país ya tenía experiencia, cuan- 
do en 1916 se enviara desde Montevideo la de- 
nominada Expedición Nacional al Sur, con el 
buque Instituto de Pesca N° 1, al mando del 
TN Ruperto Elichiribehety, quien zarpó en ple- 
no invierno, rumbo al sur, en procura de res- 
catar a los náufragos de la fallida expedición 
de Shackleton de 1914. 

Además, desde el puerto de Montevideo, 



24 



Waldemar Fontes 



se contaba con vasta experiencia en el apoyo 
logístico de la flota ballenera noruega que ope- 
raba desde principios del siglo XX, así como el 
apoyo a diversas expediciones científicas que 
recalaron en nuestro puerto tanto en la época 
heroica del descubrimiento como en las épocas 
más modernas. 

A partir de 1954, el CN Travieso, publicó 
una serie de artículos, tratando de concienti- 
zar sobre la necesidad de tener presencia uru- 
guaya en la Antártida, como parte de nuestro 
compromiso con la defensa hemisférica, surgi- 
da de la guerra fría que se vivía en esa época, 
reclamando que se debería contar con barcos 
adecuados para actuar en esa zona, además 
de establecer una base meteorológica en la isla 
Bouvet. 

En la décadas de 1960 y 1970, el profe- 
sor Musso planteaba que debería emplearse el 
medio naval para acceder a las regiones que él 
consideraba como la Antártida Uruguaya, re- 



25 



La primera misión antartica uruguaya 



comendando que buques pesqueros o mercan- 
tes, de bandera nacional, podrían adaptarse 
para esos fines. 

En 1970, el profesor Musso mencionaba 
un ofrecimiento del director de Regusci & 
Voulminot S.A., quien ponía a disposición el 
buque CECILIA ( 10 ), construido en sus astille- 
ros, cuyas capacidades habían sido descriptas 
en el primer número de la Revista Antártida 
Uruguaya de junio de 1962. 

En esa misma época, el CN Travieso pu- 
blicaba una nota titulada "Buque a emplear 
para llegar al casquete polar" '( n ) que decía: 

Según el C/ N. Rubén Várela -un veterano en 
expediciones antárticas-, podría ser un tipo 
'"Campbell" sin armamento o el buque hidró- 
grafo más grande que se nos ha ofrecido. 
Como defensa contra los hielos flotantes se 
le podría poner una chapa de acero, todo a 
lo largo de la línea de flotación, por ambas 
batidas, de unos 2 metros de ancho por 3 



26 



Waldemar Fontes 



centímetros de espesor, o sea una tonelada 
por metro de eslora, o poco más con refuer- 
zos y remaches. . . 

En 1982, la Armada Nacional manejaba 
la idea de que debería contarse con un rompe- 
hielos que pudiera navegar en la zona del Mar 
de Weddell, pero evidentemente, esta opción 
era muy onerosa y no podía ser concretada, 
sobre todo en los momentos de premura por 
concreciones, que ya explicamos, se vivía en el 
país. 

La opción inicial del rompehielos, fue 
cambiada por la de considerar un buque con 
clasificación para hielo, lo cual era más viable 
y que si podría concretarse con los medios dis- 
ponibles, pero tampoco era una opción de apli- 
cación inmediata, pues sería necesario acondi- 
cionar el buque elegido. 

Con respecto al medio aéreo, las opcio- 
nes se manejaban también desde largo tiempo 
atrás, destacándose el apoyo logístico brindado 



27 



La primera misión antartica uruguaya 



a la Expedición Wilkins-Heart ( 12 ) de 1928, que 
fue preparada en Montevideo y que contó con 
la participación del radiotelegrafista afincado 
en nuestro país, Vigo Holt y que fue la primera 
expedición que empleara el avión como medio 
de exploración. 

Pero el antecedente más notorio, fue el 
proyecto de organizar un vuelo al Polo Sur con 
un avión C47, presentado en 1964 por el en- 
tonces Tte.2° Roque Aíta ( 13 ) que fuera consi- 
derado por la Fuerza Aérea pero que nunca se 
había concretado. 

En el segundo número de la Revista An- 
tártida Uruguaya, de julio de 1962, se publica- 
ba un anuncio publicitario de los aviones Fok- 
ker F27, cuyo representante en Uruguay era 
Mario S. Musso, hermano del Profesor Musso. 

En el anuncio se destacaban las cualida- 
des de esa aeronave que se estaba ofreciendo 
para la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU), diciendo 
"que el F27, está diseñado para operar en todo 



28 



Waldemar Fontes 



tipo de aeródromos y en particular en aquellos 
de operación difícil..." 

En 1971, la FAU adquirió dos de esos 
aviones y al respecto, el profesor Musso anun- 
ciaba con algarabía, en su audición radial del 
27 de junio de 1971 emitida por CX6 SODRE, 
la noticia que transcribimos ( 14 ): 

Previo a la consideración de nuestro tema 
central, complácenos informar de la partida, en 
el día de hoy, de dos tripulaciones completas 
de la Fuerza Aérea, hacia Hayerstown, Mary- 
land, Estados Unidos de América, para hacer- 
se caryo de dos aeronaves FH-227 turbohélice, 
caryueros y con ellos, reyresar al Uruyuay. 

Dichas tripulaciones reiterarán nuevas tra- 
vesías, lueyo de un intenso adiestramiento y 
conocimiento de naveyabilidad de estas hermo- 
sas aeronaves. 

A título de exclusivo comentario, diremos 
que el Instituto Antártico Uruyuayo, ve en esta 
adquisición, la oportunidad de que el Comando 
de la Fuerza Aérea Uruyuaya, asigne una de 



29 



La primera misión antartica uruguaya 




El Cnel. Roque Aíta, acompañando al Profesor 
Musso en una de las actividades de la Primera 
Convención Nacional Antártica de 1970, cuando 
se conformó la Comisión de Navegación, que 
analizó y recomendó el empleo del medio aéreo 
para llegar al Continente Antártico. 



30 



Waldemar Fontes 



estas máquinas para el primer vuelo del Uru- 
guay a la Antártida, en demostración del alto 
interés científico y pacífico en dicho Continente, 
cual lo ordena el Decreto del Poder Ejecutivo de 
fecha 19 de mayo de 1970 y resultante de re- 
comendaciones de la Primera Convención Na- 
cional Antartica del Uruguay y ulterior reco- 
mendación oficial de la Comisión de Estudios 
Antárticos. 

Vayan pues, para estas tripulaciones el 
augurio de buen éxito en su misión y al Mayor 
(PAM) Roque Aíta, felicitación por sus afanes, 
inquietudes y recia decisión, por su permanen- 
te interés Antartico. 

En el año 1982, se habían fijado los li- 
ncamientos generales para el desarrollo de la 
actividad antártica en el período 1983-1984 
( 15 ). De esos lincamientos surgieron una serie 
de acciones que están enumeradas en un me- 
morándum fechado 23 de enero de 1984, ( 16 ) 
del IAU dirigido al Jefe del ESMACO, donde 
decía: 



31 



La primera misión antartica uruguaya 



En cumplimiento a su orden verbal del día 
de la fecha, elevo a Usted los siguientes docu- 
mentos; por los cuales el Instituto Antartico 
Uruguayo comunicó al Señor Ministro de Defen- 
sa Nacional que se habían presentado los. Se- 
ñores Delegados de la. Fuerza Aérea Uruguaya 
ante este Instituto, Cnel.fAv.) Don Roque AITA y 
Cnel. (Nav.) Don Delco ALMADA, dando cuenta 
al Presidente del Instituto Antartico Uruguayo, 
que la fuerza Aérea Uruguaya contaba con una 
aeronave pronta para efectuar un vuelo a la 
Antártida. 

Según se desprende del Oficio N° 
23/983 ( 17 ) del Presidente del IAU al Ministro 
de Defensa, fechado 2 de mayo de 1983, el día 
22 de junio de ese año, los miembros del Con- 
sejo Directivo, habían hecho una visita a la 
Base Aérea 1, con asiento en Carrasco, com- 
probándose que el avión Fairchild 572, estaba 
en su última fase de acondicionamiento y se 
encontraba pronto para operar en apoyo aéreo, 
con mejoras practicadas por técnicos de la 
Fuerza Aérea, que le permitirían una autono- 

32 



Waldemar Fontes 



mía de vuelo de ocho horas y 30 minutos, sufi- 
cientes para concretar con éxito la misión de 
instalar una base uruguaya en la Antártida. 

Finalizando lo expresado en este Oficio 
N° 23/983, el Cnel. Ferreira le planteaba al 
Ministro de Defensa, que solicitaba una au- 
diencia ante la Junta de Comandantes en Jefe 
para efectuar "una pormenorizada exposición 
de motivos y fundamentaciones de los hechos 
que nos ocupan, en busca de la decisión que 
permita concretar lo planificado. . . " 

El 9 de agosto de 1983 ( 18 ), el Presidente 
del IAU, Cnel. Ferreira, elevaba al Ministro de 
Defensa, un memorando donde analizaba lo 
conversado en una reunión mantenida con el 
Comandante de la FAU, exponiendo lo siguien- 
te: 

1.- Causales de la Reunión del Consejo 
Directivo del Instituto Antartico Uruguayo y que 
requieren solución. - 

2. - Consecuencias de la Resolución del Pun- 



33 



La primera misión antartica uruguaya 



to V del Acta N° 265 de 24/ 1 0/82. 

3.- Desarrollo de actividades de nuestra 
Cancillería: (...) 

6- Oficio al Estado Mayor Conjunto, consig- 
nando la planificación de actividades 
para las Campañas de Verano 1984/85 
(Oficio N°.48/ 83).- 

8- Causales sobre la necesidad de efectuar 
una expedición. - 

a) se acortan los plazos internacionales: 

-Ingreso de la India y China como signa- 
tarios del Tratado Antartico. - 

-Se estima para 1984 esté concluido el 
Tratado sobre Recursos Minerales y 
Energéticos. 

b) Si no se concreta una expedición para 
1984/85, que debería planificarse y ejecutarse 
los preparativos a partir de la fecha, la Repú- 
blica Oriental del Uruguay, quedaría expuesta 
a perder sus derechos en la Antártida, ya que 
el gobierno, al pasar a manos civiles se desen- 
tendería del problema -como se ha comprobado 

34 



Waldemar Fontes 



históricamente- 

c) El Instituto cuenta con los científicos que 
permitirían desarrollar actividades científicas 
en las áreas de: -BIOLOGÍA, -METEOROLOGÍA, 
-GEOLOGÍA 

d) Se cuenta con los medios de transportes 
que permitirían acceder a los 60 grados Sur 
(Isla 25 de Mayo- Rey Jorge). - 

Medio Naval, Caleta Potter - Medio Aéreo, 
Base Chilena "TTE. MARSH". - 

Aún se manejaban las dos alternativas, 
aérea o naval, aunque ya se había descartado 
la compra de un rompehielos, considerándose 
si, el empleo de un buque de la Armada Nacio- 
nal, que podría navegar hasta la Caleta Potter 
en la Isla Rey Jorge / 25 de Mayo, donde esta- 
ba ubicada la base argentina Jubany. 

En ese año 1983, el gobierno uruguayo 
presidido por el Tte. Gral. Gregorio Álvarez, 
impulsó una serie de contactos con el gobierno 
de Chile, presidido por el Gral. Pinochet. 



35 



La primera misión antartica uruguaya 



De estas conversaciones, surgió que Chi- 
le facilitaría el apoyo logístico para el empleo 
del medio aéreo tal como se desprende de lo 
informado por el Presidente del IAU, Cnel. Fe- 
rreira, al Ministro de Defensa Nacional en el 
oficio N° 91/983 (19) de fecha 6 de diciembre 
de 1983, dando cuenta de los resultados de la 
visita al Uruguay del Director del Instituto An- 
tártico Chileno, C/N (R ) Pedro ROMERO JU- 
LIO, según lo coordinado por la Junta de Co- 
mandantes en Jefe en su sesión N° 111/983, 
que mencionaba la amplia cooperación entre 
ambos Institutos, la total cooperación en ta- 
reas de investigación científica y el ofrecimien- 
to de las instalaciones de la Base Tte. Marsh, 
recomendándose que se empleara como más 
adecuado, el medio aéreo "entre otras razones 
por su economía, en virtud de que nuestro país 
desarrollaría sus actividades futuras funda- 
mentándose en el establecimiento de una sola 
base, pues se aspira a obtener derechos en la 
Antártida de acuerdo a lo que establece el arti- 



36 



Waldemar Fontes 



culado del Tratado Antártico" a diferencia de lo 
que hacían tanto Chile como Argentina, que 
tenían bases científicas y militares, a través de 
las cuales aspiraban a obtener derechos más 
allá del Tratado, justificando en esos casos si, 
el empleo de los medios navales, como forma 
de mantener presencia continua en el conti- 
nente y mares adyacentes. 

Al finalizar el Oficio, el Cnel. Ferreira in- 
formaba al Ministro de Defensa, que se estaba 
trabajando en obtener mayor información so- 
bre el tema, la cual sería elevada para su con- 
sideración 

Según testimonios orales de algunos de 
los protagonistas de estos sucesos, el Coronel 
Ferreira, como Presidente del Instituto Antárti- 
co Uruguayo, debió presentarse ante el Tte. 
Gral. Gregorio Álvarez (el Goyo), entonces Pre- 
sidente de la República, a efectos de informar 
sobre el estado de los planes referidos a la An- 
tártida, y cuentan que la respuesta de éste fue: 



37 



La primera misión antartica uruguaya 



"-y ¿cómo? ¿Todavía no fueron?" , y habría dado 
inmediatamente órdenes de que se ejecutara a 
la brevedad el plan previsto, a la vez que orde- 
naba autorizar los recursos financieros nece- 
sarios para concretarlo... 

Es de destacar que el Tte.Gral Álvarez, 
conocía muy bien las diferentes opciones y 
planes para establecer al Uruguay en la Antár- 
tida, pues desde cuando fuera el primer Jefe 
del ESMACO ( 20 ) venía analizando el tema y 
había participado de la creación del Comando 
Antártico Conjunto (COANCO) y de la 
"Decisión de la Junta de Comandantes en Jefe 
de las Fuerzas Armadas para la Operación An- 
tártida" del 23 de enero de 1973. 



38 



Waldemar Fontes 



Notas del capítulo 3 

(10) Musso, ANTARTIDA URUGUAYA (Ediciones El País, 1970) Pág 
34 a 38, CAPITULO XVII. EXPEDICION COOPERATIVA AL 
CONTINENTE ANTÁRTICO, II - Vehículos: En cuanto a buque 
disponible para este tipo de viaje nos hallamos ante la gratísi- 
ma noticia de que el pesquero de altura, de bandera nacional, 
totalmente construido en Montevideo, astilleros de la firma 
Regusci y Voulminot S. A. de nombre, "CECILIA" sería gentil- 
mente cedido por sus Armadores, para el desempeño de esta 
tarea, conforme nos lo ha hecho saber el propio Ingeniero don 
Armando Regusci, Director de dicha Compañía. La disposición 
de esta hermosa nave uruguaya, se destinaría a la realización 
del primer periplo Antártico Uruguayo y, desembarco en el 
Continente Antártico, en demostración de capacidad marinera, 
así como de la alta eficacia técnica de la nave y, superior a 
todos los pesqueros, de construcción extranjera y adquiridos 
por los entes pesqueros nacionales, actualmente operando en 
aguas jurisdiccionales uruguayas y, zona de alta mar océano. 
Además, realizar un periplo en una nave pesquera, es retomar, 
conforme la tradición Antártica de descubrimiento físico, la 
pauta pacífica más adecuada, para la realización de esta tarea 
y, concorde con la tradición internacional del Uruguay además. 
Expresamos a la firma Armadora, nuestra expresión de grati- 
tud y confianza demostrada, en un período tan incierto, como 
es sin duda alguna, el comienzo y realización de tan magna, 
como difícil expedición nacional, primera en la historia del pa- 
ís. 

(11) Capitán de Navio Carlos Travieso Fernández: "Geopolítica 
Atlanto - Antártida y de la Cuenca del Plata" En el mar está el 
porvenir de la Patria. Edición del autor y apuntes mimeografia- 
dos, Montevideo, 1977. Archivo del Instituto Antártico Urugua- 



39 



La primera misión antartica uruguaya 



yo. — "Buque a emplear", página 54 de la 2da. Edición. 

(12) Cristina Montalbán- UNA FUENTE URUGUAYA INÉDITA DE 
LA PRIMERA EXPEDICIÓN AÉREA ANTARTICA, describiendo 
las vivencias de Vigo Holt en la Expedición Wilkins - Heart 
(1928). Desde el Puerto de Montevideo, se planifica, se prepara 
y se desarrolla la "WILKINS-HEART Antarctic Expedition" la 
cual fue el primer viaje de estudios antárticos combinando 
medios marítimos y aeronáuticos de la historia. En esta expe- 
dición se concretó el primer vuelo de un avión en la Antártida. 
-Página 109 del libro "Esbozando la Historia Antártica Latinoa- 
mericana - ENCUENTROS DE HISTORIADORES ANTARTICOS 
LATINOAMERICANOS 1999-20 11", presentado durante el XIII 
Encuentro de Historiadores Antárticos Latinoamericanos, reali- 
zado en Ushuaia, Argentina, del 28 al 30 de octubre de 2013. 

(13) Orden de la Inspección Gral. de la Fuerza Aérea Número 997, 
página 370 y 371, en Montevideo al 30 de octubre de 1964- 
Num. IV. "Proyecto de ejecución de un vuelo al Polo Sur"... 
(IGFA 997) 

(14) CINCO ENFOQUES ANTARTICOS. II) Noticias- Audición del 
Prof Musso, del 27 de junio de 1971 en radio CX6 - Audiciones 
del Instituto Antártico Uruguayo en la radio del SODRE CX6 - 
Prof. Musso entre 1970 y 1971 - páginas 2 y 3. Archivo del IAU 
- Biblioteca Profesor Musso. 

(15) EXPEDIENTE Nro. 84-0269-8 Tema 111, Campo 2 IAU 96/983 
Campo 3 IAU, Campo 4: Vuelo Cont. Antártico Aeronave 
"Fairchild 227" Microfilmado 9enero 1984 Iniciales DSC/RTA y 
Hm/Rp 

(16) MEMORANDUM (sin firma) dirigido a SEÑOR JEFE DEL ESTA- 
DO MAYOR CONJUNTO, fechado en Montevideo, enero 23 de 
1984. Fuente: Archivo del IAU. Registro N° 100019 



40 



Waldemar Fontes 

(17) Oficio N° 23/983 E.c. N° 32.87 55 al 32.87 58 - COPIA 
(marcada 42) del Presidente del IAU al Ministro de Defensa, 
fechado 2 de mayo de 1983 firmado por Cnel Hugo M. Ferreira 

(18) Memorándum de Análisis de la Reunión 09/08/83, Presentado 
Al Señor Comandante En Jefe de la Fuerza Aérea Uruguaya. - 
firmado por Cnel Hugo M. Ferreira, Presidente del Consejo Di- 
rectivo del IAU. 

(19) Oficio N° 91/983 E.c. 328897 al 328898, Iniciales HMF/pg, del 
Presidente del IAU al Ministro de Defensa Nacional fechado en 
Montevideo, el 6 de diciembre de 1983 informado sobre visita 
del Director del INACH a Uruguay con recomendaciones sobre 
el empleo del medio aéreo y otras. Firmado por el Pte. del Con- 
sejo Directivo del IAU, Cnel Hugo M. Ferreira 

(20) Creación del Comando Antártico Conjunto (COANCO), D.i. n° 
351619 Oficio N°... (JCJ) 97, Copia 1/6 J.C.J. - E.M.C, Monte- 
video 23 de enero 973. Decisión de la Junta de Comandantes 
en Jefe de las Fuerzas Armadas para la Operación Antártida. 
Firmado por Gral. César Martínez, (CteJE), Brigadier José Pé- 
rez Caldas (CteJFAU) C/A Juan J. Zorrilla (CteJAN) Autentica- 
do por el Jefe del ESMACO, Gral Gregorio C. Alvarez. (Fuente: 
Archivo del IAU, Copia lde 6) y ESTUDIO DE ESTADO MAYOR 
N° 74, del Jefe del COANCO y del Presidente del IAU fechado 
en Julio 1975, Analizado como problema "Necesidad de adop- 
tar decisión respecto a la Intervención del Uruguay en la Antár- 
tida" 



41 



La primera misión antartica uruguaya 




Waldemar Fontes 



CAPITULO 4 
"LA DECISIÓN": 
CRÓNICA DEL CNEL (AV) ROQUE AÍTA 



Al regresar de la visita a la Base Amund- 
sen Scott en el Polo Sur, el Coronel Aíta, cuen- 
ta en una publicación de la Revista El Soldado 
( 21 ) , que se constituyó una Comisión en la 
cual participan integrantes del Estado Mayor 
Conjunto y el I.A.U., con la finalidad de estu- 
diar los medios a utilizar para realizar un peri- 
plo hasta la Antártida en un área que había 
demarcado el Estado Mayor Conjunto en las 
Shetltand del Sur, al sur de los 60° S. A con- 
tinuación transcribimos parte de su relato: 

Dichas reuniones se realizaban en la se- 
de del LA. U. y con participación de los Señores 
Oficiales Superiores asignados por el ESMACO. 



43 



La primera misión antartica uruguaya 



Después de varias reuniones, debimos 
alejarnos de la misma dado que fuimos desig- 
nados para cumplir una misión en los Estados 
Unidos. Durante nuestra estadía realizamos di- 
versas comunicaciones telefónicas con el Cnel. 
(Nav.) Delco Almada y el Cap.(Nav.) Bernabé 
Gadea para recordarles la propuesta de consi- 
derar la utilización de un FH 227 a fin de cum- 
plir con el objetivo establecido por el Estado Ma- 
yor Conjunto, con la finalidad de minimizar los 
costos, dado que en caso de utilizar otro tipo de 
aeronave encarecería la misión, teniendo en 
cuenta que ese otro tipo debería ser un C-130 
con un costo demasiado elevado. 

A nuestro regreso nos enteramos que las 
soluciones propuestas eran tres: una con me- 
dios marítimos, otra con medios aéreos, y la ter- 
cera con la combinación de ambos. La aeronave 
a utilizar era un C-130 siendo el costo previsto, 
según constaba en el informe, de U$S 7 millo- 
nes. 



44 



Waldemar Fontes 



Por tal motivo, nos presentamos ante el 
Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea, 
Tte.Gral. Manuel E. Buadas y le solicitamos 
realizar un estudio con el fin de incluir la utili- 
zación del FH 227 en lugar del C-130. Nos auto- 
rizó a realizar el mismo, previo a una llamada 
que nos ordenó el propio Comandante al Cnel. 
Santiago Michaus, Secretario del Consejo Nacio- 
nal de Seguridad, para retirar de la agenda el 
informe que se había elaborado el cual iba a ser 
tratado próximamente. 

Durante un fin de semana nos reunimos, 
en la sede del Comando General, un grupo de 
pilotos, los cuales elaboramos un informe sobre 
la utilización del FH 227, provisto de tanques 
suplementarios, con un costo que no superaba 
los U$S 30 mil. 

El mismo se elevó para ser adjuntado al 
informe, ya elaborado, sobre los tres cursos de 
acción. 



45 



La primera misión antartica uruguaya 



Posteriormente, en la tercera y última reu- 
nión, frente al Primer Mandatario, los Coman- 
dantes en Jefe y Señores Ministros, el CN Hugo 
Lluberas, expuso las conclusiones a las que 
había arribado la Comisión. 

Se escuchó el informe y nos retiramos, 
quedando a la espera de una resolución del 
Mando Superior. De cualquier forma, interna- 
mente la Fuerza Aérea dispuso el estudio y rea- 
lización de un sistema de tanques suplementa- 
rios en un FH 227, así como dotarlo de mejores 
medios de navegación. 

Como complemento se trasladan en la 
temporada 1982/ 83, en coordinación con las 
Autoridades de la Fuerza Aérea chilena, el 
May. (Av.) Athos Pallas y Cap. (Av.) Adolfo Perei- 
ra a la Base "Tte. Marsh" en la Isla Rey Jorge, 
con el objeto de evaluar una futura operación 
con un FH 227. 

También concurrió a Nueva Zelanda el 
Tte. Cnel. Ornar Porciúncula a fin de visualizar 



46 



Waldemar Fontes 



las necesidades logísticas que podríamos tener 
visitando la Base "Scott" y la Estación 
"Wanda", de ese país, con el objeto de evaluar 
nuestra propia instalación. 

En el correr del año 1 983, se concurre por 
primera vez a una Reunión Consultiva del Tra- 
tado Antartico (ATCM) realizada en Hobart, 
siendo designados el Cnel. Hugo Ferreira y CF 
Mario Fontanot, asimismo concurre a Alemania, 
a la reunión del Comité de Investigación Antarti- 
ca (SCAR), el Cnel.(Nav.) Delco Almada. 

Desde el punto de vista científico, concu- 
rren por separado el May. (Nav.) Bernabé Gadea 
y el Dr. Balbino Álvarez a fin de realizar una 
evaluación de nuestras posibilidades. 

LA DECISIÓN: 

En forma simultánea con esos aconteci- 
mientos y durante el segundo semestre de ese 
año, la Fuerza Aérea concluye la preparación 
de un sistema de tanques auxiliares, diseñado 



47 



La primera misión antartica uruguaya 



y desarrollado por técnicos propios, afín de ser 
instalados en el FH 227. Una vez concluido y 
probado el sistema fuimos invitados, los Conse- 
jeros del I.A.U, por el May. (Av.) Athos Pallas, 
Jefe del Grupo de Aviación N° 4 de Transporte 
Aéreo, para ver cómo funcionaba el sistema. Tu- 
vimos la oportunidad de apreciar algo innova- 
dor y comprobar la voluntad y el deseo de cum- 
plir con la Misión cuando el Mando Superior la 
ordenara. 

A mediados del mes de diciembre nos vi- 
sita el Presidente del Instituto Antartico Chileno 
C/ N Pedro Romero Julio con el fin de entablar 
relaciones con nuestro Instituto. Durante su es- 
tadía se realiza una reunión de trabajo en 
nuestra sede, durante la cual nos invita formal- 
mente a realizar un reconocimiento de la Isla 
Rey Jorge y poniendo a nuestra disposición las 
instalaciones de la Base Tte. Marsh. 



48 



Waldemar Fontes 



Después de despedir formalmente y agra- 
deciendo su visita al Presidente del Instituto 
Antartico Chileno el Cnel. Hugo Ferreira, en pre- 
sencia de los demás Consejeros y luego de in- 
tercambiar algunas ideas, dispone que al día 
siguiente consultemos al Cte. de la Fuerza Aé- 
rea sobre la posibilidad de utilizar el FH 227 
572 a fin de realizar un vuelo a Isla Rey Jorge. 

En las primeras horas de la mañana nos 
trasladamos al Comando de la Fuerza Aérea 
para solicitar una entrevista con el Tte. Gral. 
Manuel E. Buadas, quien nos recibe en su des- 
pacho. 

Después de escuchar con atención nues- 
tro planteamiento realizado en nombre del LA. U 
su respuesta no se hizo esperar. 

Aún teniendo conocimiento de que el 
avión estaba disponible, la Fuerza Aérea no iba 
a tomar unilateralmente la realización de ese 
vuelo. 



49 



La primera misión antartica uruguaya 



Comprendiendo su posición, sin la apro- 
bación de las otras Fuerzas y del Mando Supe- 
rior de las FF.AA el avión no decola, lo consulta- 
mos sobre qué curso de acción nos aconsejaba. 

El único camino posible era una consulta 
formal en la última reunión que quedaba por 
realizar, antes de fin de año, con el Sr. Presi- 
dente de la República. 

Por tanto una vez informado de lo actua- 
do ante el Cte. de la Fuerza Aérea el Cnel. Hugo 
Ferreira como Presidente del LA. U decide remi- 
tir un oficio al MDN Dr. Alonso Leguisamo, el 
cual fue avalado por los Sres. Consejeros del 
I.A.U, solicitando la utilización del FH 227 para 
cumplir un vuelo a la Antártida. El oficio fue en- 
tregado en forma personal, quedando a la espe- 
ra de la resolución. 

La misma no se hizo esperar dado que el 
Sr. Ministro en consulta con el Presidente de la 
República, Tte. Gral. Gregorio Álvarez, decidió 
autorizar el vuelo, no sabemos el tenor de la 



50 



Waldemar Fontes 



conversación pero sí sabemos que parte de sus 
palabras fueron "no quiero más planteamientos 
sobre este tema. Hace meses que deberían es- 
tar en la Antártida". 

Una vez culminada la etapa administrati- 
va, fuimos convocados por el Sr. Ministro a su 
despacho, al cual concurrimos acompañados 
por otros integrantes de la delegación. El Dr. 
Alonso Leguisamo nos recibió junto al Vice Mi- 
nistro Dr. Héctor Frugone para despedirnos, de- 
searnos suerte y nos entregó la cantidad de 
diez mil dólares (U$S) para solventar los gastos 
de la delegación dado que íbamos sin viáticos 
individuales. Agradecimos los buenos augurios 
y le aseguramos que a nuestro regreso nos pre- 
sentaríamos para informarle el resultado de la 
misión dispuesta. Es necesario destacar que al 
regreso de la Antártida se devolvieron al Minis- 
terio de Defensa (MDN) la suma de U$S 4500 
(cuatro mil quinientos Dólares US). 



51 



La primera misión antartica uruguaya 



Notas del capítulo 4 

(21) OPERACIÓN ANTARKOS: MISIÓN CUMPLIDA, Autor: Cnel. (Av.) 
Roque Aita. Publicado en Revista EL SOLDADO N° 178 de junio 
2010 - (Centro Militar, Uruguay) páginas 3 a la 10. Versión 
digital en: http://es.scribd.com/doc/66568632/EL-SOLDADO 
-N% C2% BA- 1 78- Junio-2 0 1 0 



52 



Waldemar Fontes 



CAPITULO 5 
LA PREPARACIÓN 
DE LA PRIMERA MISIÓN ANTÁRTICA 



A efectos de instrumentar la operación 
planificada, el entonces Ministro de Defensa 
Nacional, Doctor Justo M. Alonso Leguísamo 
envió al Presidente del IAU, el Oficio N° 
124718 ( 22 ) con fecha 11 de enero de 1984, 
dando cuenta que "Habiéndose autorizado por 
el Señor Presidente de la República la Misión 
Oficial al continente Antartico, solicitada por el 
Oficio N° 96/ 983 de ese Instituto, tenga a bien 
disponer las coordinaciones del caso con el Co- 
mando General de la Fuerza Aérea a fin de rea- 
lizar la tramitación de estilo". 

En base a esta disposición, el 19 de ene- 
ro de 1984 (23) } se convocó a una reunión del 
Consejo Directivo Permanente del Instituto An- 
tártico Uruguayo en su antigua sede de la Av. 
8 de octubre 3029, frente al Hospital Militar, 



53 



La primera misión antartica uruguaya 



donde se elaboró el borrador de la contesta- 
ción que se elevaría al Ministerio de Defensa, 
en relación a la ejecución de la "Primera Mi- 
sión Antártica" de nuestro país, según lo auto- 
rizado por el Sr. Presidente de la República. 

De esta reunión, surgió el Oficio N° 
02/984 (24) del Instituto Antártico Uruguayo al 
Ministro de Defensa Nacional, de fecha 19 de 
enero de 1984, donde se daba cuenta de lo si- 
guiente: 

Cúmpleme llevar a su conocimiento, re- 
ferente a lo dispuesto en el Asunto N° 
124.718 de fecha 11 de enero de 1984, 
que el IAU ha realizado las coordinaciones 
dispuestas con el Comando General de la 
FAU con el siguiente resultado: 

De acuerdo al contenido del oficio N° 
96/ 983 de este Instituto, referente al tras- 
lado en este vuelo de los dos científicos que 
participarán en la Próxima campaña de ve- 
rano antártico chileno 1 983/ 1 984, señor 



54 



Waldemar Fontes 



Mayor (MV) don Balbino ALVAREZ y el Se- 
ñor Geólogo Nelson CORONEL se debe in- 
formar que: al haberse adelantado el viaje 
de los mismos a solicitud del Instituto An- 
tartico Chileno por problemas organizati- 
vos, no se incluyen a los mismos en esta 
misión ya que las gestiones empezadas en 
los contactos mantenidos con la Fuerza Aé- 
rea Chilena respecto al establecimiento de 
las fechas en que sería posible la utiliza- 
ción de las instalaciones de la Base, la 
Fuerza Aérea Chilena determinó que sería 
posible entre el 25 de enero y el 05 de fe- 
brero de 1984, haciendo imposible de esta 
manera la transportación de los científicos 
en cuestión cómo se tenía programado y 
que era uno de los objetivos de esta misión 
del vuelo antartico. - 

Originalmente se designaron a tres 
científicos en base al informe producido por 
el Señor Presidente del Instituto Antartico 
Chileno por el cuál se hacía saber que la 



55 



La primera misión antartica uruguaya 



capacidad locativa en la Base Tte. MARSH 
era reducida; posteriormente y según lo in- 
formada por la Fuerza Aérea Chilena a su 
similar uruguaya, no sólo se cambió la fe- 
cha de recepción sino que se amplió ade- 
más la capacidad locativa de la antedicha 
Base hasta un máximo de 25 plazas, lo 
que sumado a la capacidad ofrecida por la 
Fuerza Aérea Uruguaya, de 12 plazas en el 
transporte aéreo, induce a maximizar los 
resultados de la misión, para que la misma 
abarque cometidos científicos y políticos, 
integrando el vuelo con 9 plazas. - 

En función de lo expuesto, este Instituto 
estima que al no poderse transportar a los 
científicos que originalmente se había esta- 
blecido, en virtud de los problemas antes 
apuntados, la misión a cumplir se encua- 
dra en el marco del Tratado Antártico y 
constituye el comienzo del desarrollo de 
efectivas actividades científicas en dicho 
continente, lo que aparejaría en definitiva 



56 



Waldemar Fontes 



que el Uruguay se transformase en parte 
consultiva de aquel Tratado con todas las 
relevantes implicancias que ello supone pa- 
ra nuestra República.- 

Por otra parte debe destacarse que en 
la misión, en virtud de ser la primera, y la 
relevancia internacional que a ella debe 
darse, estará representado el Instituto An- 
tartico Uruguayo así como diversos campos 
científicos y técnicos como forma de exterio- 
rizar y reafirmar el carácter científico y civil 
de la misión en los ámbitos internos e inter- 
nacional. - 

Por lo expuesto las plazas vacantes po- 
drían ser cubiertas con el mayor número 
factible de científicos pertenecientes a las 
áreas específicas de tareas, a la par que, 
Miembros Delegados de los Ministerios con 
competencia en el Instituto. - 

Es de destacar que las áreas cubiertas 
serían: Ciencias de la Tierra; Ciencias de la 



57 



La primera misión antartica uruguaya 



Atmósfera y Ciencias Biológicas así como 
también dentro del área política lo serían 
un Delegado del Ministerio de Relaciones 
Exteriores y un Delegado por cada una de 
las Fuerzas y un Periodista (Delegado de la 
Dirección Nacional de Relaciones Públicas). 

Cabe agregar que la realización de la 
Misión con las condiciones así estableci- 
das, permitirá el cumplimiento simultánea- 
mente con los siguientes objetivos: efectuar 
el vuelo entre nuestro país y la Antártida, 
poniendo a prueba los medios logísticos 
con que se cuenta para ella y demostrar la 
viabilidad de tal forma de comunicación 
transportar científicos y técnicos experi- 
mentando en materia de rápida y directa 
conducción de personas, materiales y car- 
ga desde nuestro país hacia la Antártida; 
realizar un reconocimiento logístico de la 
zona a visitar, a efectos de evaluar las 
áreas dónde eventualmente se podrían ins- 
talar Bases científicas, así como lafactibili- 



58 



Waldemar Fontes 



dad y requerimientos de éstas; entrar en 
relaciones e intercambios con aquellos es- 
tados que se hallan en la zona concreta 
que se visitará como forma de realizar con- 
tactos directos con ellos y eventualmente 
requerir su colaboración para la instalación 
de la Base Uruguaya. 

A los efectos de complementar lo ex- 
puesto precedentemente, este Instituto pro- 
pone integrar la mencionada misión de 
acuerdo al siguiente esquema: 

1. -Jefe de misión y delegado I.A.U. 
Cnel.(Av.) Roque AITA.- 

2. -Delegado Fuerza Aérea Cnel.(Nav.) 
Delco ALMADA.- 

3. -Delegado Armada Nacional C/F (CG) 
Mario FONTANOT. - 

4. -Delegado Ejército y Experto Logístico 
Tte. Cnel. Ornar PORCIUNCULA.- 

5. -Experto en Biología Dr. Pedro DRA- 



59 



La primera misión antartica uruguaya 



GONETTL- 

6. -Experto en Meteorología May. (Nav) 
Prof. Bernabé GADEA.- 

7. -Experto en Geología Ing. Agr. Pedro 
OYHANTCABAL. 

8. -Periodista (Representante DINARP) 
Lic. Manuel MÁRQUEZ 

9. -Integrante del Grupo Jurídico del IAU 
Dr. Cap. (Eq.) Elias PUCEIRO. 

El cumplimiento de la misión dentro de 
los parámetros referidos sería factible si se 
restara de la cantidad de U$S 200.000,00 
(Doscientos mil dólares americanos), asig- 
nados para los programas de la República 
Oriental del Uruguay en las actividades 
antarticas a desarrollar en el curso del año 
1984 - según lo resuelto en la Sesión N° 
111/983 de la Junta de Comandantes en 
Jefe actuando en Desarrollo de fecha 18 de 
agosto de 1 983.- 



60 



Waldemar Fontes 



Las erogaciones que generaría el cum- 
plimiento de esta misión, con una duración 
de 7 días, en base a las coordinaciones 
efectuadas, se ajusta al siguiente detalle: 

1. - Costo del combustible para el re- 
abastecimiento en el trayecto desde la Ba- 
se TTE. MARSH a Montevideo U$S 
1.800,00 (mil ochocientos dólares america- 
nos) a rendir cuentas, - 

2. - Costo para viáticos por 5 tripulantes 
y 9 integrantes, Personal del Instituto An- 
tartico (Total: 14), a razón de U$S 60 dia- 
rios a cada uno, durante 7 días, serían 
U$S 5.880,00 (cinco mil ochocientos ochen- 
ta dólares americanos) a rendir cuentas. - 

3. - Reserva para gastos imprevistos 
U$S 2.320,00 (dos mil trescientos veinte 
dólares americanos) a rendir cuentas. - 

Costo total de la misión: U$S 10.000,00 
(diez mil dólares americanos). - 



61 



La primera misión antartica uruguaya 



En base a la recomendación del IAU, el 25 de 
enero de 1984, el Poder Ejecutivo emitió la Re- 
solución N° 61.786 (25) referida a la ejecución 
de la Campaña de Verano Antártico 1983- 
1984, que transcribimos: 

Visto: los antecedentes por los que el 
Instituto Antártico Uruguayo informa de la 
invitación formulada por el Instituto Antár- 
tico Chileno, para que nuestro país partici- 
pe en la Campaña de Verano Antártico 
1983-1984. 

Considerando: I) que el Instituto Antár- 
tico Uruguayo solicita se designen en Mi- 
sión Oficial para asistir a la Campaña de 
Verano Antártico a la siguiente Delegación: 
Coronel (Av.) don Roque Aita como Jefe de 
Misión y Delegado del mencionado Institu- 
to, Coronel (Nav.) don Delco N. Almada De- 
legado de la Fuerza Aérea Uruguaya, Capi- 
tán de Fragata (CG) don Mario Fontanot 
Delegado de la Armada Nacional, Teniente 



62 



Waldemar Fontes 



Coronel don Ornar Porciúncula Delegado 
del Ejército y Experto Logístico, Doctor Pe- 
dro Dragonetti Experto en Biología, Mayor 
(Nav.) don Bernabé Gadea Experto en Me- 
teorología, Ingeniero Agrónomo Pedro Oyh- 
antcabal Experto en Geología, Licenciado 
Manuel Márquez Periodista Representante 
de la Dirección Nacional de Relaciones Pú- 
blicas (DINARP) Profesor Doctor Elias Pucei- 
ro integrante Jurídico del Instituto Antartico 
Uruguayo. 

II) que la Misión a cumplir se encuadra 
en el marco del Tratado Antartico y consti- 
tuye el comienzo del desarrollo de efectivas 
actividades científicas en dicho continente, 
lo que aparejará en definitiva que el Uru- 
guay se transforme en Parte Consultiva de 
aquel tratado con todas las relevantes im- 
plicancias que ello supone para nuestra 
República. La Misión en sí tiene por objeto: 
efectuar el vuelo entre nuestro país y la An- 
tártida poniendo a prueba los medios logís- 



63 



La primera misión antartica uruguaya 



ticos con que se cuenta para ello y demos- 
trar la viabilidad de tal forma de comunica- 
ción; realizar un reconocimiento logístico de 
la zona a visitar, a efectos de evaluar las 
áreas donde eventualmente se pondrían 
bases científicas así como la factibilidad y 
requerimientos de éstas; entrar en relacio- 
nes e intercambios con aquellos Estados 
que se hallan en la zona concreta que se 
visitará como forma de realizar contactos 
directos con ellos y eventualmente requerir 
su colaboración para la instalación de la 
base uruguaya. - 

III) que el Comando General de la Fuer- 
za Aérea designó a la tripulación que se 
hará cargo del traslado hasta la Base Te- 
niente Marsh (Antártida) República de Chi- 
le de la Delegación del Instituto Antártico 
de nuestro país que estará integrada con 
los señores: Teniente Coronel (Av.) don 
Eduardo Aguirre, Piloto Principal, Teniente 
Coronel (Av.) don Jorge M. R. Méndez y Ma- 



64 



Waldemar Fontes 



yor (Av.) don Roberto A. Pallas, Pilotos y 
Sargentos (AT) Arol Sánchez y Antonio Fe- 
rrari, ingenieros de Vuelos. - 

IV) que la Junta de Comandantes en 
Jefe autoriza la concurrencia de la Delega- 
ción del Instituto Antartico Uruguayo y del 
Personal Superior de la Fuerza Aérea, a di- 
cha Campaña. 

V) que la Secretaría de Planeamiento 
Coordinación y Difusión otorgó el aval co- 
rrespondiente y a lo establecido en el De- 
creto del Poder Ejecutivo N° 503/981 de 2 
de octubre de 1981. 

Atento: a lo informado por las Direccio- 
nes Financiero Contable y Contabilidad del 
Ministerio de Defensa Nacional y a lo que 
determina el Artículo 115 de la Ley N° 
14.189 de 30 de abril de 1974. - 

El Presidente de la República, Resuel- 
ve: 

I o — Desígnense en Misión Oficial en la 



65 



La primera misión antartica uruguaya 



Antártida a la Delegación del Instituto An- 
tartico Uruguayo integrada con los señores 
Coronel (Av.) don Roque Aita como Jefe de 
Misión y Delegado del mencionado Institu- 
to, Coronel (Nav.) don Delco N. Almada De- 
legado de la Fuerza Aérea Uruguaya, Capi- 
tán de Fragata (CG) don Mario Fontanot 
Delegado de la Armada Nacional, Teniente 
Coronel don Ornar Porciúncula Delegado 
del Ejército y Experto Logístico, Doctor Pe- 
dro Dragonetti Experto en Biología, Mayor 
(Nav.) don Bernabé Gadea Experto en Me- 
teorología, Ingeniero Agrónomo Pedro Oyh- 
antcabal ( 2Ó ) Experto en Geología, Licencia- 
do Manuel Márquez Periodista Represen- 
tante de la Dirección Nacional de Relacio- 
nes Públicas (DINARP) y Profesor Doctor 
Elias Puceiro integrante Jurídico del Institu- 
to Antártico Uruguayo y a la Tripulación de 
la Fuerza Aérea integrada con los señores 
Tenientes Coroneles (Av.) don Eduardo 
Aguirre, don Jorge M. R. Méndez y Mayor 



66 



Waldemar Fontes 



(Av.) don Roberto A. Pallas y Sargentos (AT) 
Arol Sánchez y Antonio Ferrari, con el co- 
metido de participar en la Campaña Vera- 
no Antartico Chileno 1 983 - 1 984, en el pe- 
ríodo comprendido entre el 25 de enero y el 
5 de febrero de 1984. 

2° - De acuerdo a lo que determina el 
Artículo 115 déla Ley N9 14.189 de 30 de 
abril de 1974, en el período que comprende 
la Misión Oficial confiada, abónese a los 
señores Oficiales Superiores, Jefes y Perso- 
nal Subalterno designados además de sus 
sueldos y compensaciones el -100% de los 
mismos, que será atendido con cargo al Ru- 
bro 9.9.1 del Programa 1.01 del inciso 03 
"Ministerio de Defensa Nacional". 

3 o - Asignase un viático diario de U$S 
60,00 (sesenta dólares) a cada uno de los 
señores Oficiales Superiores, Jefes, Perso- 
nal Subalterno y Civil, U$S 1.800,00 (un 
mil ochocientos dólares) por concepto de 



67 



La primera misión antartica uruguaya 



costos de combustible y una partida de 
U$S 2.320,00 (dos mil trescientos veinte 
dólares) para atender los gastos que de- 
mande el cumplimiento de la Misión, cuyo 
importe en moneda Nacional planillará el 
Ministerio de Defensa Nocional con cargo al 
Rubro 9.2.2 del Programa t.Ol del inciso 
03. 

4 0 - Por intermedio del Ministerio de Re- 
laciones Exteriores proporciónense los Pa- 
saportes correspondientes. 

Notas del Capítulo 5 

(21) Oficio N° 124718 A.h. N° 088653 sellado N° 00007 cuyo texto 
dice: Montevideo, enero 11 de 1984. -SEÑOR PRESIDENTE DEL 
INSTITUTO ANTARTICO URUGUAYO. -Habiéndose autorizado 
por el Señor Presidente de la República la Misión Oficial al con- 
tinente Antártico, solicitada por el Oficio N° 96/983 de ese Ins- 
tituto, tenga a bien disponer las coordinaciones del caso con el 
Comando General de la Fuerza Aérea a fin de realizar la trami- 
tación de estilo. A estos efectos se ha librado Oficio al Comando 
General de la Fuerza Aérea, adjuntando fotocopia del Oficio N° 
96/983 de ese Instituto. Saluda a usted atentamente; El Minis- 
tro de Defensa Nacional (Firmado) Doctor Justo M. Alonso Le- 
guísamo. 

(22) Ver Acta 88 del Consejo Directivo del IAU, (manuscrita) Versión 



68 



Waldemar Fontes 



del Acta de la Sesión del 19/1/984 (Sellado N° 00009), que dice: 
"Se debate el contenido del Oficio N° 02/984 a ser elevado al 
Ministerio de Defensa, en referencia a la contestación que se 
dará con el resultado de las coordinaciones dispuestas entre el 
IAU y el Comando Gral de la Fuerza Aérea Uruguaya, como 
consecuencia de haber sido autorizada la Primer Misión Antár- 
tica de nuestro país, por el Sr. Presidente de la República" 

(23) Oficio N° 02/984 (E. c. N° 328872) del Instituto Antartico Uru- 
guayo al Ministro de Defensa Nacional, de fecha 19 de enero de 
1984, que dice: "Cúmpleme llevar a su conocimiento, referente 
a lo dispuesto en el Asunto N° 124.718 de fecha 11 de enero de 
1984, que el IAU ha realizado las coordinaciones dispuestas 
con el Comando General de la FAU con el siguiente resultado:... 
Firmado por el Presidente Interino del Consejo Directivo del 
Instituto Antártico Uruguayo, Coronel Lirio ARNAUD. 

(24) Campaña de Verano Antártico 1983-1984, RESOLUCIÓN N° 
61.786 de Ministerio de Defensa Nacional. Ministerio de Rela- 
ciones Exteriores. Ministerio de Economía y Finanzas, en Mon- 
tevideo, 25 de enero de 1984. Publicada en el BOLETIN DEL 
MINISTERIO DE DEFENSA NACIONAL N° 8007 (Año LII - Tomo 
CLXXXII - Montevideo, 3 de febrero de 1984 ) Páginas 509 a 
511, -MISIONES OFICIALES, En la Antártida, Delegación del 
I.A.U. integrada por Oíles. Superiores y Jefes que cita. 
(8405832). Firmado por Tte. Gral. GREGORIO O ALVAREZ. — 
Dr. Justo M. Alonso Leguisamo. — Dr. Carlos A. Maeso. — Ing. 
Alejandro Végh Villegas. 

(25) Ver Expediente 84-0940-4 Tema 155 campo 1 OYHANTCABAL 
PEDRO, Campo 2 IAU 12/84, Campo 3 IAU, Campo 4: DEFEC- 
CION DE MISION ANTARTICA. Microfilmado - Ministerio de 
Defensa Nacional, División Registro de Trámite y Archivo 
(76209 (021 17) DSC/RTA HM/htm, 7febl984 Entrada 35977 



69 



La primera misión antartica uruguaya 




El avión FAU 572, exhibido en la Base Aérea N° 1, 
En el monolito dice: 

Grupo Simbólico de Transporte Aéreo 346 

En reconocimiento a las aeronaves, tripulaciones y perso- 
nal técnico de la Fuerza Aérea Uruguaya que han hecho 
posible la presencia de Uruguay en la Antártida. 

Marzo 2003. 



70 



Waldemar Fontes 



CAPÍTULO 6 
EL ALISTAMIENTO DEL AVIÓN 



La preparación del avión que transporta- 
ría a la Primera Misión Antártica, fue un asun- 
to que insumió mucho esfuerzo. 

Al respecto, debemos destacar un muy 
completo trabajo de investigación realizado por 
el Mayor (Av.) Leonardo Cortés, titulado "EL 
FAU 572, UN HITO DE LA FUERZA AEREA 
URUGUAYA" (27), que relata toda la historia de 
esta aeronave desde que fuera adquirida por 
nuestro país, hasta su desactivación y poste- 
rior reacondicionamiento para exhibirlo como 
pieza de museo en la Base Aérea 1. De este 
trabajo extraemos algunos fragmentos de inte- 
rés para el tema que nos ocupa, los que trans- 
cribimos a continuación: 

El día 30 de abril de 1981, El Coronel 
(Av.) Roque Aita participó de una conversa- 



71 



La primera misión antartica uruguaya 



ción en el despacho del flamante Jefe del 
Grupo de Aviación N° 4 (Transporte), el en- 
tonces May. (Av.) A. Pallas (quien estaba 
cumpliendo años) en la cual éste último se 
comprometió: "a tratar de ir a la Antártida; 
de que el Grupo 4 fuera a la Antártida". 
En el despacho se encontraba también, el 
Jefe de Grupo saliente, el entonces May. 
(Av.) J. Méndez. 

En 1 982, se llevó a cabo por parte de 
una Comisión del IAU, un estudio de apre- 
ciación de situación. El mismo tenía la fina- 
lidad de evaluar la instalación de una Ba- 
se Antartica; el desarrollo de una Campa- 
ña de Verano Antartica; y el empleo del 
medio aéreo en operaciones de apoyo logís- 
tico. 

Es así que de dicho estudio surgen dos 
cursos de acción: la adquisición de un rom- 
pe hielos por parte de la Armada Nacional 
y la adquisición de un avión C-130 Hércu- 



72 



Waldemar Fontes 



les, por parte de Fuerza Aérea. El costo 
aproximado de éste último era de U$S 
10.000.000. El elevado costo de la pro- 
puesta determinó que no fuera viable el 
emprendimiento. 

El Coronel (Av.) R. Aita, quien integraba 
el Instituto Antartico Uruguayo junto al 
Cnel. (NDR) J. Braun (como representantes 
de la Fuerza Aérea), le ofreció al May. (Av.) 
A. Pallas pasar a integrar una comisión 
asesora de dicho Instituto en el área trans- 
porte aéreo. Al aceptar el ofrecimiento, éste 
solicitó que le facilitaran el estudio de esta- 
do mayor que se había realizado en el área 
de Fuerza Aérea, para analizarlo y plan- 
tear alternativas a los cursos de acción del 
mismo. 

Luego de varias reuniones, la Fuerza 
Aérea planteó un curso de acción alternati- 
vo, que consistía en la utilización de un 
avión FH-227D para realizar la misión a la 



73 



La primera misión antartica uruguaya 



Antártida, como resultado de los estudios 
de factibilidad realizados sobre el empleo 
de éste tipo de avión como medio aéreo a 
utilizar. Este informe fue elevado a través 
de los mandos correspondientes de la 
Fuerza Aérea y por último, el entonces Se- 
ñor Comandante en Jefe, Tte. Gral. (Av.) 
Manuel Buadas, lo elevó al LA. U. 

¿Por qué utilizar el FH-227D para la mi- 
sión?: Era el avión más completo en ese 
momento. Tenía planta de poder auxiliar, 
puerta de carga, entre otras característi- 
cas; pero también necesitaba recibir ciertas 
modificaciones, como la colocación de tan- 
ques auxiliares de combustible. 

Más tarde se desarrolló una reunión 
con el Jefe del Estado Mayor Personal del 
ESMACO (Estado Mayor Conjunto) y un 
grupo de Señores Oficiales Superiores de la 
Armada y del Ejército. Por parte de la Fuer- 
za Aérea, los presentes eran: el Coronel 



74 



Waldemar Fontes 



(Av.) R. Aita, el Cnel (Av.) J. Braun y el 
May. (Av.) A. Pallas. Este último realizó la 
descripción, del curso de acción alternativo 
sugerido por parte de nuestra Fuerza. Di- 
cho curso alternativo fue recibido, estudia- 
do y aprobado por los mandos de la época 
y dándole luz verde al primer proyecto. . . 

Comenzaron los estudios sobre las ne- 
cesidades de modificaciones que necesita- 
ba el avión, tanto en su estructura como en 
el equipamiento; al igual que se comenza- 
ron a desarrollar los entrenamientos de 
vuelo correspondientes para desarrollar 
operaciones en pistas semi preparadas. 

Dado que en nuestra Fuerza no existí- 
an registros, cartas, ni información sobre la 
operación en la Antártida, se enviaron soli- 
citudes a las Fuerzas Aéreas de Argentina 
y Chile, para que éstas asesoren a la nues- 
tra en todo lo referente a la operación en el 



75 



La primera misión antartica uruguaya 



continente helado. Era necesario nutrirse 
de la experiencia que tenían ambos países 
en cuanto a los lugares de operación, las 
características de las pistas, etc. 

La que contestó a los requerimientos 
antes mencionados fue la Fuerza Aérea de 
Chile (FACH). 

En el mes de Enero de 1 983, el Jefe del 
Grupo de Aviación N° 4 (Transporte) May. 
(Av.) A. Pallas y el Jefe de Operaciones del 
Regimiento Táctico N° 1, May. (Av.) A. Pe- 
reyra, fueron invitados por parte de la 
Fuerza Aérea Chilena a realizar una visita 
de exploración a la Base Aérea Tte. Rodolfo 
Marsh ubicada en la Isla Rey Jorge. 

El resultado de dicha visita fue alta- 
mente positivo; ya que se vio de primera 
mano el lugar de operación, sus instalacio- 
nes, la pista de aterrizaje (la cual la cami- 
naron en forma completa), Pudieron ade- 
más, sobrevolar la zona en helicóptero y en 



76 



Waldemar Fontes 



un avión Twin Otter, para adquirir una vi- 
sión precisa del área. 

... Se determinó que el avión debía ser 
equipado con los siguientes equipos electró- 
nicos: un Omega conectado al piloto auto- 
mático y al director de vuelo, un radio altí- 
metro, una Baliza de Impacto y también un 
equipo de VHF de frecuencia naval. Luego 
de realizar los estudios y procesos de com- 
pra de los mismos, éstos fueron instalados 
en dicho avión. 

El otro aspecto de vital importancia pa- 
ra poder desarrollar la misión en forma 
más segura (minimizando el uso de un 
punto de no retorno, en el tramo de vuelo 
entre Punta Arenas y la Isla Rey Jorge), 
era el equipar al avión con tanques auxilia- 
res de combustible. Es así que en este as- 
pecto se trabajó en forma coordinada entre 
el Grupo de Aviación N° 4 (Transporte) y la 
BMA. 



77 



La primera misión antartica uruguaya 




Vista del interior del avión FAU 572, con los tanques de 
combustible suplementarios que se le habían adaptado 



Cabe mencionar que se le habían asig- 
nado una suma de $ 30.000 (pesos uru- 
guayos) al BMA para que llevara a cabo la 
modificación e instalación de los tanques 
auxiliares de combustible. 

...así que surgió una simple pero muy 
original idea del entonces Mayor (Av.) A. 
Míguez, quien prestaba servicios en la 
BMA. Él propuso la utilización de tanques 
de combustible de aviones C-47 (de los 



78 



Waldemar Fontes 



cuales habían gran número en los depósi- 
tos), apoyados sobre cunas de madera. Es- 
ta idea fue estudiada, analizada y final- 
mente aprobada por el departamento de 
Ingeniería de la BMA, con lo cual se comen- 
zaron los trabajos en el FAU 572. . . . 

El otro aspecto fundamental era la ca- 
pacitación de las tripulaciones. Es así que 
las mismas comenzaron a operar en aeró- 
dromos como: Carmelo, La Calera y la Es- 
cuela Militar de Aeronáutica. Allí simula- 
ban la operación en pistas semi- 
preparadas y de dimensiones similares a 
las de la Base Aérea Tte. Rodolfo Marsh. 

También realizaron vuelos de máxima 
autonomía sobre el territorio nacional, con 
el fin de realizar cálculos precisos combus- 
tible. Este tipo de operación iba a implicar 
el llevar a los limites tanto al avión, como a 
sus tripulantes, según lo expresara el Cnel. 
(Av.) A. Pallas. 



79 



La primera misión antartica uruguaya 



La meteorología en la Antártida era 
muy cambiante y adversa; lo que resultaba 
en que se tuviesen que realizar aproxima- 
ciones instrumentales. Por tal motivo, se 
realizaba entrenamiento de vuelo de 
aproximaciones instrumentales similares a 
las de la Antártida, en la Isla de Flores. . . 

Complementando los testimonios sobre 
este período, mencionamos una anotación del 
informe del biólogo Carlos Martínez ( 28 ), que 
estaba participando de la 19 a campaña antár- 
tica chilena del INACH, invitado como parte de 
las actividades que el IAU se había propuesto 
de enviar científicos a las bases antárticas de 
países amigos, quien estuvo de visita en la Ba- 
se Marsh, cuando los pilotos uruguayos hací- 
an los reconocimientos de la Isla Rey Jorge, 
escribiendo en el informe que presentara al 
IAU: "27 de enero:,- Llegada a Base Marsh. Se 
establece contacto con los Sres. Pilotos de la Fuerza 
Aérea uruguaya Pallas y Pereira, que llegan ese 
mismo día en viaje de entrenamiento". 



80 



Waldemar Fontes 



Notas del Capítulo 6 

(21) El FAU 572 "UN HITO DE LA FUERZA AEREA URUGUAYA", 
trabajo de investigación realizado por el Mayor (Av.) Leonardo 
Cortés (2013) publicado por el Grupo Simbólico de Transporte 
Aéreo 346, en versión digital en PDF, que puede descargarse de: 
www.grupo346.com.uy/boletin/comunes/El_FAU_572.pdf 

(22) INFORME DE MISION OFICIAL del Lic. Carlos M. Martínez Ló- 
pez: PARTICIPACION EN LA 19 a . EXPEDICION ANTARTICA 
DEL INACH (CHILE), del 18 DE ENERO AL 20 DE FEBRERO 
DE 1983. Original existente en el Archivo del IAU (registro 
3828). 



81 



La primera misión antartica uruguaya 




La tripulación del FAU 572 



Tte. Cnel. Av. Eduardo Aguirre; Tte. Cnel. Av. Jorge 
Méndez; May. Av. Roberto Pallas; Sgto. AT Arol Sánchez; 
Sgto. AT. Antonio Ferrari 



82 



Waldemar Fontes 



CAPÍTULO 7 
EL PRIMER VUELO ANTARTICO: 
CRÓNICA DEL CNEL (AV) E. AGUIRRE 

Fuente: http:/ /www. pilotovieio.com/ 
memoriaseaantartida. htm 

En 2004, al cumplirse 20 años de la Pri- 
mera Misión Antártica Uruguaya, el Coronel 
(Av) Eduardo Aguirre escribió esta crónica ( 29 ) 
que transcribimos 

Estoy casi seguro que se podría elegir 
una mañana del mes de mayo de 1 982, duran- 
te la cual se realizó una reunión informal en la 
Brigada Aérea I, como el punto inicial para el 
comienzo de la génesis de la primer misión a la 
Antártida de la Fuerza Aérea. A partir de ese 
momento, es cuando se vislumbra finalmente la 
concreción de un sueño visionario que había co- 
menzado allá por 1 964 con algunos proyectos; 
renovados con insistencia cada tanto, pero que 
siempre fueron rechazados con frialdad y hasta 
burlas; que ya por ese entonces comprobaban 



83 



La primera misión antartica uruguaya 



la factibilidad; y aún más la imperiosa necesi- 
dad; de volar hacia la Antártida. 

Fue a partir de ese trivial instante perdi- 
do en el suceder de los acontecimientos, que co- 
menzaron los interminables trámites burocráti- 
cos administrativos; algunos muy necesarios y 
otros no tanto, pero, imprescindibles todos para 
lograr los objetivos propuestos y especialmente 
para convencer a los indiferentes y los apáticos 
de siempre. 

Se realizaron Estudios de Estado Mayor, 
de Diseño, de Factibilidad, de Construcción y 
de Costos, que culminaron con la decisión de 
preparar un Fairchild FH-227D para apoyar al 
Instituto Antártico Uruguayo. 

Luego de la esperada "Luz Verde", desde 
el propio Comandante en Jefe emanaron las 
dos únicas, pero importantes, limitaciones que 
le fueron impuestas a la misión: la primera era 
que las tareas a realizar no podían generar cos- 
tos y la segunda fue que se debería observar la 



84 



Waldemar Fontes 



máxima seguridad en la operación. 

Para cumplir con la primera, solo se re- 
quería emplear mucha imaginación, inventiva e 
ingenio y para la segunda, no teníamos ningún 
inconveniente en cumplirla, ya que éramos muy 
buenos profesionales. Pero ademas teníamos 
todos bastante experiencia en volar en zonas 
frías, ya que habíamos realizado vuelos por la 
ruta del Atlántico Norte, es decir habíamos ido y 
regresado hasta Holanda, en los F-27, haciendo 
escalas en Groenlandia, Islandia y el Labrador 
en Canadá y sabíamos lo que se requería. 

Ante un futuro que se veía tan cautivante, 
se puso en marcha voluntariamente un ánimo 
decidido que logra imponerse a los burócratas, 
los quejumbrosos, a los temerosos y displicen- 
tes de toda hora, que empuja a toda potencia 
los diseños y trabajos para modificar y adaptar 
al avión seleccionado, que fue el Fairchild FH- 
227D matricula 572 del Grupo de Aviación N° 4 
Transporte. 



85 



La primera misión antartica uruguaya 



Los puntos más importantes a desarrollar 
fueron; un sistema de tanques "ferry" internos 
que aumentaron la capacidad de combustible 
en 4000 libras, se llevó la capacidad de 9000 a 
13000 libras, por lo que se dispuso de una au- 
tonomía de 7 horas de vuelo. Esa autonomía 
eliminaba la condición de tener que planificar 
los vuelos utilizando un "punto de no retorno" y 
permitiría ir hasta la Isla Rey Jorge, hacer una 
aproximación, regresar a Punta Arenas, hacer 
una aproximación, volar hasta el aeródromo de 
alternado en Río Gallegos, hacer una aproxima- 
ción y en la teoría el combustible se terminaría 
después de la arremetida, pero esa condición 
tan desastrosa de errar 3 aproximaciones era 
imposible que se diera, pero igual se previo. 
Luego se instaló el sistema de navegación Ome- 
ga LTN-211, interconectado al piloto automático 
y al Director de Vuelo; además un radio altíme- 
tro Collins ALT-55 y se le agregó entre los equi- 
pos de comunicaciones, una radio de VHF de 
frecuencia naval. 



86 



Waldemar Fontes 



Es interesante conocer algo de la historia 
de la invención y construcción de estos tanques 
de combustible auxiliares. Estaba todo realiza- 
do con partes del sistema de combustible de los 
viejos y honorables C-47, ya dados de baja. 

Se encontraba conformado por tres tan- 
ques e impulsado por dos bombas eléctricas, 
todo incluido dentro de la bodega de carga. Fi- 
nalmente se conectaba al sistema normal del 
avión, después de atravesar la parte presuriza- 
da a través de una pieza en T, hasta donde es- 
taba la unión del punto de carga único. Todo el 
sistema fue inventado y realizado por los inge- 
nieros y los técnicos del Servicio de Manteni- 
miento. Como pueden imaginarse al ser confec- 
cionado con partes de un avión que ya no se 
encontraba en actividad y con mucho de inge- 
nio, su costo fue cero, cumpliéndose así con las 
premisas restrictivas y le permitía al avión au- 
mentar en dos horas más su autonomía. 

Durante los vuelos de prueba se consta- 



87 



La primera misión antartica uruguaya 



taron algunos problemas menores que fueron 
rápidamente solucionados, como adaptar tubos 
de venteo y drenaje, pero lo más importante que 
se comprobó era que, con las dos bombas eléc- 
tricas funcionando, el trasvase superaba el con- 
sumo del avión y recompletaba los tanques 
principales colocados en las alas; con una sola 
bomba la cantidad trasvasada era igual al con- 
sumo, pero sin ninguna bomba funcionando, la 
propia presión del sistema de presurización 
hacía que igual subiera el combustible, pero en 
una cantidad algo menor al consumo de los mo- 
tores, que era de 1800 libras por hora. Por lo 
tanto era tan seguro que, como decía un inge- 
niero de vuelo, el "Bayano" Sánchez -"Esto es 
tan bueno que funciona hasta apagado." 

A los posibles integrantes de las tripula- 
ciones se le dictaron cursos informativos sobre 
astronomía polar, sobrevivencia en zonas hela- 
das, uso de equipo polar personal y manejo de 
las balsas salvavidas; se buscó y se recopiló 
información aeronáutica y geográfica y final- 



88 



Waldemar Fontes 



mente el entrenamiento de vuelo fue desarrolla- 
do por operaciones del Grupo 4, preparando las 
tripulaciones para el cumplimiento de la misión. 

De toda esta etapa se sacó una conclu- 
sión importante; el tiempo de sobrevivencia en 
el mar, con el cuerpo mojado, era de 2 a 3 minu- 
tos, por lo cual se solucionó un problema, en ca- 
so de amaraje... no había que preocuparse. 

Con todo pronto quedamos a la espera, y 
finalmente apareció la resolución N° 61.786 del 
25 de enero de 1 984, que fue la que le dio un 
marco legal a la primera misión del Uruguay al 
Territorio Antartico. 

Con las primeras luces de la mañana del 
27 de enero de 1984, decolamos con el FAU 
572 de la pista 06 del aeropuerto de Carrasco a 
las 0605 y pusimos rumbo a Santiago de Chile, 
primera parte de la misión. 

Cuando entramos en la cabina, entre los 
tres pilotos, cumplimos con el conocido ritual de 
dividirnos el vuelo con el típico sorteo poniendo 



89 



La primera misión antartica uruguaya 



papelitos en un gorro. Yo haría la primer etapa, 
la segunda la realizaría Méndez y la tercera Pa- 
llas y así seguiríamos rotándonos sucesivamen- 
te. 

En el edificio de operaciones quedaron 
varios amigos que vinieron a despedirnos y de- 
searnos suerte en el vuelo, pese a la tan tem- 
prana hora. 

Nivelado y sobre la vertical de Ezeiza se 
nos presentó el primer inconveniente, la compu- 
tadora del equipo Omega comienza a dar una 
alerta de mal funcionamiento, consultamos en 
el manual el código de error y su respuesta fue 
clara, se requiere su cambio. Por suerte había- 
mos traído una de repuesto que es sustituida 
en vuelo, reprogr amándose, lo que nos permitió 
continuar volando y recibiendo la información 
sin más inconvenientes. 

Luego de realizar el ya familiar procedi- 
miento de aproximación por instrumentos que 
nos lleva por alrededor de un cerro y luego du- 



90 



Waldemar Fontes 



rante el tránsito estar atento a la torre del gasó- 
metro, aterrizamos en el aeropuerto de Los Ce- 
rrillos a las 10.45, luego de 4 horas y 49 minu- 
tos de vuelo directo desde Montevideo. 

Algunos pilotos del Grupo 10 de la Fuerza 
Aérea Chilena nos esperaban para brindarnos 
las últimas informaciones sobre el destino final. 
Sobre todo lo referente al estado actual de la 
pista, algunas condiciones meteorológicas espe- 
ciales, típicas del lugar, extrañas para nosotros, 
pero habituales para la zona y las ayudas elec- 
trónicas de tierra disponibles en el momento. 

El 28 de enero a las 08.40 decolamos de 
Santiago hacia nuestro próximo destino el aero- 
puerto de Punta Arenas, donde tomaríamos la 
decisión final. 

Elegimos para esta parte del vuelo; que 
se realizó en su totalidad sobre la cordillera de 
los Andes, atravesándola de norte a sur; el ni- 
vel de vuelo 200 y luego el de 210, asegurándo- 
nos la máxima autonomía y una adecuada velo- 



91 



La primera misión antartica uruguaya 



cidad de crucero. 

Pese a volar siempre sobre la cordillera, 
todo se desarrollaba sin inconvenientes, pero 
ya próximos al bloqueo del lateral del radio faro 
de Lago Argentino, mientras estábamos sobre- 
volando un frente frío, pero manteniéndonos en 
condiciones VMC (condiciones meteorológicas 
visuales) sobre el tope de las nubes, una turbu- 
lencia moderada rompió la monotonía del vuelo, 
turbulencia de aire claro producto del frente o 
de las montañas, breve, seca, pero lo suficiente- 
mente fuerte para recordarnos la realidad del 
vuelo... y que tuviéramos cuidado con la bombi- 
lla y el agua caliente al cebar. 

Aun sobre la cordillera, volando a nivel 
210 y ya acercándonos a Tierra del Fuego, co- 
menzamos a notar un enrarecimiento de la at- 
mósfera, lo que es acusado por una disminu- 
ción de la velocidad indicada y una leve pérdi- 
da de efectividad de los comandos, ante lo cual 
decidimos descender a nivel 1 90. 



92 



Waldemar Fontes 



A las 14.15 luego de seis horas y once 
minutos aterrizamos en el aeropuerto 
"Presidente Carlos Ibáñez del Campo" en Punta 
Arenas, realizando una panorámica recta final, 
vectoreados por el radar, sobre el Estrecho de 
Magallanes y con un viento arrachado de entre 
40 a 45 nudos, normales para esa ciudad. 

Luego de recibir la información meteoroló- 
gica, establecimos por intermedio de la radio de 
HF del avión comunicación con el predictor me- 
teorológico ubicado en la Base Marsh en la An- 
tártida, quien, dadas las condiciones imperan- 
tes recomienda que es posible aprovechar ese 
momento para cruzar. 

La decisión la tomamos entre los tres pilo- 
tos, vamos a proseguir el vuelo basados en los 
informes favorables de los meteorólogos de Pun- 
ta Arenas, coincidentes con el de la Base Marsh 
y lo que pudimos apreciar en la foto que envió el 
satélite meteorológico GOES 8. 

La situación que se nos presenta es la de 



93 



La primera misión antartica uruguaya 



un centro de baja presión que se encuentra ubi- 
cado sobre el canal de Beagle, produciendo ne- 
vadas en Ushuaia, conformación de hielo y tur- 
bulencia moderada, pero que está desplazándo- 
se lentamente hacia el Este. Entonces toma- 
mos la decisión: decolamos. 

Dejamos la pista a las 16.16 con destino 
al territorio insular antártico. En la trepada em- 
pezamos a tener formación de hielo y comenza- 
mos a activar los sistemas de deshielo y anti- 
hielo. 

Por entre las nubes alcanzamos a divisar 
un paisaje entre desolador e impresionante, 
grandes montañas con nieve, glaciares que des- 
embocan en el mar, bosques de altas coniferas 
y ningún signo de vida. Son las estribaciones 
de la Tierra del Fuego, es el final de América. 
Estamos atravesando "el fin del mundo". 

Inconscientemente sentimos que la ten- 
sión aumenta y recurrimos a un viejo recurso, 
hablar por radio, sintonizamos a CXJ; la esta- 



94 



Waldemar Fontes 



ción del control de vuelos de la Base 1; y la voz 
clara y segura del operador nos responde ense- 
guida, le informamos del cruce, la condición de 
vuelo y nuestra estima, la tensión va disminu- 
yendo y el ingeniero sobrante comienza una 
nueva ronda de mate bien caliente. 

Al llegar al nivel de vuelo 1 70 estamos en 
condiciones VMC (condiciones meteorológicas 
visuales), entre dos capas de nubes, decidimos 
mantenernos ahí, el centro de baja presión va 
quedando por debajo, atrás y hacia la izquierda 
de la ruta. Las características meteorológicas 
del área, indudablemente, difieren bastante de 
las habituales para nuestras latitudes. 

El sistema de navegación Omega nos per- 
mite conocer con exactitud nuestra posición en 
todo momento y da precisión a nuestros repor- 
tes. Lateral las islas del Cabo de Hornos el in- 
geniero de vuelo que atendía el trasvase de 
combustible nos avisa que la bomba de com- 
bustible N° 2 del sistema ferry ha dejado de 



95 



La primera misión antartica uruguaya 



funcionar. Ambos Suboficiales ingenieros de 
vuelo prestamente la desmontan, desarman y 
se ingenian para repararla con algún material 
improvisado. Luego de armada la prueban en 
vacío: funciona. La instalan nuevamente y se 
comprueba que la falla ha sido subsanada, solo 
treinta y cinco minutos pasaron desde que se 
produjo el inconveniente hasta su nueva puesta 
en funcionamiento, nos reímos y les comenta- 
mos a los ingenieros acerca de su celeridad y 
eficiencia y dado que son tan capaces, aprove- 
chen sus conocimientos para calentar el agua y 
comiencen una ronda de mate para todos ya 
que el que teníamos se había enfriado. 

A las 1 70 millas náuticas de distancia el 
radar de abordo mapea las islas de la penínsu- 
la antartica, primero la Elefante y luego la Rey 
Jorge, que es nuestro destino. Más cerca, próxi- 
mos a la isla aparecen en el radar unos puntos 
y luego de unos minutos los alcanzamos a iden- 
tificar, son inmensos témpanos flotando el mar. 



96 



Waldemar Fontes 



El control de área de Marsh nos informa 
que las condiciones meteorológicas están em- 
peorando rápidamente. Situación que también 
aprendimos ocurre normalmente en la zona, de- 
jando desairadas todas las previsiones. El te- 
cho ha bajado a los mínimos, pero la visibilidad 
aún se mantiene bastante aceptable. Nos pre- 
paramos para efectuar una aproximación por 
VOR (radio faro de muy alta frecuencia) para la 
pista 11, 30 millas afuera comenzamos el des- 
censo y pronto estuvimos en condiciones IMC 
(condiciones meteorológicas de instrumentos). 

Nos acercamos y los minutos pasaban 
cada vez más lentos, en forma directa nos colo- 
camos en la radial de acercamiento y entramos 
en la aproximación final, las nubes comienzan a 
quebrarse a los 500 pies de radio altímetro, que 
sube y baja cada vez que pasa por encima de 
los grandes témpanos. Luego vemos el reflejo 
de la luz en blanco y azul sobre esos grandes 
trozos de hielo flotantes de diferente tamaño 
que aparecen en el mar. Pese a la tensión del 



97 



La primera misión antartica uruguaya 



momento, igual todos aprovechamos para tomar 
fotos de la aproximación y de la isla que se 
acerca entre nubes. Ahora debajo nuestro solo 
pequeños témpanos y un mar grueso, encrespa- 
do y de color azul grisáceo. Los pingüinos para- 
dos sobre los hielos flotantes parecen levantar 
la cabeza para mirarnos pasar. Estamos llegan- 
do. Entre los jirones de nubes cargadas de nie- 
ve que se pega y corre sobre el parabrisas, apa- 
rece una mancha de forma rectangular de color 
marrón, marcada adelante por el parpadeo de 
las luces estroboscópicas, grandes paneles de 
color naranja indican la cabecera. Está coloca- 
da arriba de una barranca de unos 30 metros 
que cae a plomo sobre el mar. 

¡Pista a la vista!. Pallas, que venía 
"metido dentro del Director de Vuelo" realizando 
la aproximación, levantó la vista y confirmó: - 
"Pista a la vista". -"Terminado el control para 
aterrizar"- avisó el ingeniero de vuelo. - 
"Velocidades de aterrizaje: 110 y 85". 



98 



Waldemar Fontes 



Alguien comenta - "Pero... parece un por- 
taaviones". 

Nos preparamos para aterrizar, el viento 
era de los 080° de 20 a 25 nudos, descende- 
mos más y cruzamos rozando el acantilado y el 
radio altímetro sube de un salto mostrando la 
altura, ahí mismo empieza... está la cabecera, 
cortamos todo y el avión toca el suelo rugoso de 
la pista de piedra compactada. 

- ¡Frenos y paso de hélice a cero grado! 
¡Flaps subiendo a 16 y 1/2!... La carrera de 
aterrizaje es corta, solamente unos 400 mts. El 
avión se detiene. 

Son las 19.35 del 28 de enero de 1984. 
¡Uruguay ha llegado a la Antártida! 

Notas del Capítulo 7 

(21) El primer vuelo a la Antártida: Crónica del Cnel (Av) Eduardo 
Aguirre, publicado en Internet en www.pilotoviejo.com/ 
memoriaseaantartida.htm con redacción y fotografías de Eduar- 
do Aguirre (2004) 



99 



La primera misión antartica uruguaya 




100 



Waldemar Fontes 




La delegación del IAU en la Primera Misión Antartica Uruguaya. 



De izquierda a derecha: Cnel R. Alta; Cnel D. Almada; CF(CG) M. Fon- 
tanot; Cnel O. Porciúncula; May (Nav) B. Gadea; Lie M. Márquez; Dr. 
J. Dragonetti; Dr. E. Puceiro. 




La delegación completa, antes de partir de la Base Aérea N° 1 



De izquierda a derecha: Cnel. (Av.) Roque Aita, Cnel. (Nav.) Delco 
Almada, C/ F (CG) Mario Fontanot, Tte. Cnel. Ornar Porciúncula, May 
(Nav) Bernabé Gadea, Dr. Pedro Dragonetti, Dr. Don Elias Puceiro, Lie 
Christian Márquez; La Tripulación: Tte. Cnel. Av. Eduardo Aguirre; 
Tte. Cnel. Av. Jorge Méndez; May. Av. Roberto Pallas; Sgto. ATArol 
Sánchez; Sgto. AT. Antonio Ferrari 



101 



La primera misión antartica uruguaya 




Croquis del itinerario del vuelo del FAU 572, despegan- 
do de Montevideo, arribando a Santiago, luego a Punta 
Arenas, Isla Rey Jorge, regresando a Punta Arenas y 
desde allí, directamente a Montevideo. 



102 



Waldemar Fontes 



CAPÍTULO 8 
"NUESTRA PROYECCIÓN AL SUR", 
CRÓNICA DEL CNEL (NAV) B. GADEA 



Fragmento de una nota escrita por el 
Cnel (Nav) Bernabé Gadea, publicada en la Re- 
vista El Soldado N° 123 de agosto 1999. 

En la madrugada del viernes 27 de enero 
de 1 984 la pista de la Brigada Aérea N° 1 está 
todavía sumida en la oscuridad. 

Un observador cuidadoso hubiera notado 
algo fuera de lo común en la nariz del bimotor 
Fairchild N° 572 posado en la loza de cemento; 
un logotipo circular pintado sobre azul y blanco 
con una leyenda en la orla que decía: Primera 
Misión Antartica Uruguaya LA. U. y en el centro, 
un dibujo representando a un pingüino apretan- 
do la Bandera Uruguaya contra sí mismo, sobre 
un avión que sonriente lleva el distintivo FAU- 
572. 

103 



La primera misión antartica uruguaya 



Mientras se producen los primeros res- 
plandores del alba miembros de la tripulación 
se dedican a ajustar los últimos detalles para 
reducir las sorpresas de algún imponderable. 

La aeronave ha sufrido modificaciones 
para enfrentar condiciones marcadamente dis- 
tintas y adversas. 

El fuselaje del mismo alberga tanques 
auxiliares de combustible que le van a permitir 
aumentar la autonomía de vuelo de las casi 5 
horas normales a 8 horas. 

Todo el sistema de re aprovisionamiento 
interno ha sido diseñado y llevado a cabo por 
ingenieros y técnicos de la Fuerza Aérea Uru- 
guaya. 

Nuestra primera etapa en recorrida hacia 
el sur nos indica una escala en Santiago de 
Chile donde se realizan contactos de importan- 
cia con autoridades del Instituto Antartico Chile- 
no, organismo que ha invitado al equipo de téc- 
nicos uruguayos a participar en la campaña de 



104 



Waldemar Fontes 



verano antartico en la base Tte. Rodolfo Marsh, 
establecida en la Isla Rey Jorge, en el cinturón 
isleño conocido por Shetland del Sur al borde 
del casquete antartico. 

A la hora fijada para la partida, los equi- 
pajes ya están a bordo, conteniendo los equipos 
de ropa invernal vitales para la supervivencia 
en las regiones antarticas. 

Entre nosotros viajan varios integrantes 
de la misión que tienen experiencias de estadía 
en el mencionado continente. 

Nuestro grupo está constituido de forma 
bien diferenciada. 

La tripulación que tiene como misión vital 
el traslado y aterrizaje en la Antártida, algo 
nunca intentado por piloto alguno de nuestro 
país, la misma está compuesta por el Tte. Cnel. 
(Av.) don Eduardo Aguirre como piloto coman- 
dante; el Tte. Cnel. (Av.) don Jorge Méndez y el 
Mayor (Av.) don Roberto Pallas, como pilotos; y 
los Sgtos. (AT) Arol Sánchez y Antonio Ferrari 



105 



La primera misión antartica uruguaya 



como ingenieros de vuelo y encargados directos 
de garantizar los más mínimos detalles del 
buen funcionamiento de la aeronave. 

Como Jefe de Misión y delegado del Insti- 
tuto Antartico Uruguayo va el Cnel. (Av.) don 
Roque Aita, la misma persona que dos décadas 
atrás elevara a sus superiores un proyecto de 
vuelo cuidadosamente elaborado en el cual pro- 
baba la factibilidad de una misión aérea a la 
Antártida; el Cnel. (Nav.) don Delco Almada, de- 
legado de la Fuerza Aérea Uruguaya; el Capi- 
tán de Fragata (C.G) don Mario Fontanot, dele- 
gado de la Armada Nacional y oficial de vasta 
experiencia de temas antárticos, con largas tra- 
vesías en las heladas aguas a bordo del buque 
"Endurance" de la Marina Real Británica; el Tte. 
Cnel. don Ornar Porciúncula, delegado del Ejér- 
cito y especialista en Logística Antartica; el Dr. 
Veterinario don Pedro Dragonetti, profesor de la 
Facultad de Veterinaria y especialista en Krill; 
el Dr. Don Elias Puceiro, profesor de Derecho 
Internacional Público y Asesor Jurídico del Insti- 



106 



Waldemar Fontes 



tuto Antartico Uruguayo; el Licenciado Christian 
Márquez (periodista) y el autor, Mayor B. Ga- 
rfea. 

Trece hombres en total, lo cual demuestra 
la inmunidad de la superstición de quienes pro- 
gramaron el viaje y deberán convivir y trabajar 
en condiciones no experimentadas todavía por 
uruguayos, los cuales se han impuesto la mi- 
sión con el férreo entusiasmo que deriva de una 
verdadera vocación para llevar adelante una 
expedición inédita que alberga potencialidades 
insospechadas. 

LA FUERZA AEREA URUGUAYA EN LA 
ANTARTIDA 

La resolución N° 61.786 de fecha 25 de 
enero de 1 984 da el marco jurídico a la primera 
Misión Oficial en territorio Antártico. Con las 
primeras luces, el 27 de enero de 1984 el Fair- 
child FH-227 D FAU 572 despega sus ruedas 
de la pista a las 6:05 local y pone proa a San- 
tiago de Chile. 



107 



La primera misión antartica uruguaya 



Nivelado y sobre la vertical de Ezeiza se 
presenta la primera falla, se cuenta con el re- 
puesto adecuado. La computadora del equipo 
Omega es cambiada en vuelo, reprogramándo- 
se, se pudo continuar volando y recibiendo la 
información sin inconvenientes. 

Se aterriza en el Aeropuerto de Cerrillos a 
las 10:45 local, luego de 4 horas y 49 minutos 
de vuelo. 

El 28 de enero a las 08:04 local decola 
del Aeropuerto de los Cerrillos con destino al 
Aeropuerto de Punta Arenas. Se elige el nivel de 
vuelo 200 y posteriormente 210. Con ello se 
asegura la máxima autonomía y una adecuada 
velocidad de crucero del avión. La ruta se reali- 
za sin inconvenientes. Próximo al Lago Argenti- 
no y sobre territorio argentino, sobrevolando un 
frente frío en condiciones visuales de turbulen- 
cia moderada, rompe la monotonía del vuelo. 
Turbulencia de aire claro, breve, pero lo sufi- 
cientemente enérgica para recordar a la tripúla- 



los 



Waldemar Fontes 



ción que la misión era una realidad. 

Próximo a Punta Arenas y volando a nivel 
210 se comienza a notar un enrarecimiento de 
la atmósfera lo que es causado por una dismi- 
nución de velocidad indicada y una leve pérdi- 
da de efectividad de comando ante lo cual se 
solicita cambio de nivel para uno inferior. A las 
14:15 luego de 6 horas 1 1 minutos, aterriza en 
el Aeropuerto "Presidente Carlos Ibáñez del 
Campo" de Punta Arenas. Luego de recibir infor- 
mación meteorológica, se establece por interme- 
dio de radio del avión, comunicación con el pre- 
dictor de la Base Aérea Tte. Marsh el que acon- 
seja realizar la travesía ese mismo día. 

La decisión del Comandante de la Aero- 
nave es proseguir el vuelo basado en los infor- 
mes favorables del meteorologista de Punta 
Arenas y el de la Base Marsh. 

Un centro de baja presión se encuentra 
sobre el canal del Beagle produciendo nevadas 
en Ushuaia, formación de hielo. Los nervios au- 



109 



La primera misión antartica uruguaya 



mentan, se recurre a un viejo recurso. Hablar 
por radio. Sintonizamos CXJ y la voz clara y se- 
gura del operador nos contesta. Le informamos 
que comenzamos a cruzar el estrecho del Dra- 
ke. La tensión va disminuyendo, y la voz amiga 
de CXJ ha obrado el milagro. 

Al llegar al nivel de vuelo de 1 70 esta- 
mos en condiciones visuales entre nubes, el 
centro de baja presión queda debajo del nivel 
de vuelo del avión y levemente a la izquierda 
de la ruta. Las características meteorológicas 
del área difieren de la habitual para nuestras 
latitudes. La Bandera Uruguaya está llegando, 
entre las nubes aparece una mancha marrón y 
el parpadeo de luces estroboscópicas. 

La tripulación se prepara para la última 
parte del vuelo, el aterrizaje. 

El viento de las 080° de 20 a 25 kilóme- 
tros, pista once, manual de vuelo y experiencia 
ayudan a la técnica y el toque se procede en la 
cabecera de la pista a las 19.35 horas local del 



no 



Waldemar Fontes 



día 28 de enero de 1 984. 

La carrera de aterrizaje es breve, sola- 
mente unos 400 metros. La aeronave se detie- 
ne. ¡Uruguay en la Antártida!. 




Vista de la pista de la Base Marsh, desde la cabina del 
avión en el momento del aterrizaje 



111 



La primera misión antartica uruguaya 




Cnel. Ornar Porciúncula 

Fundador de la Base Científica Antártica Artigas 

112 



Waldemar Fontes 



CAPITULO 9 
LA ELECCIÓN DEL LUGAR PARA INSTALAR 
LA FUTURA BASE ARTIGAS 



La Resolución N° 61.786 ( 30 ) que daba 
marco legal a la ejecución de la Campaña de 
Verano Antártico 1983-1984, disponía ade- 
más, lo siguiente: 

Considerando: II) ...La Misión en sí tie- 
ne por objeto: ...realizar un reconocimiento 
logístico de la zona a visitar, a efectos de 
evaluar las áreas donde eventualmente se 
pondrían bases científicas así como lafac- 
tibilidad y requerimientos de éstas; entrar 
en relaciones e intercambios con aquellos 
Estados que se hallan en la zona concreta 
que se visitará como forma de realizar con- 
tactos directos con ellos y eventualmente 
requerir su colaboración para la instala- 
ción de la base uruguaya. - 



113 



La primera misión antartica uruguaya 



Bajo esta premisa, la delegación del IAU 
condujo reconocimientos de la zona y con apo- 
yo chileno, se visitaron las bases vecinas. 

La prioridad era encontrar un lugar don- 
de establecer la futura base Artigas y el empla- 
zamiento elegido fue una planicie escalonada 
hacia el mar, sobre la bahía Maxwell, con un 
gran lago de agua dulce al Noroeste y las estri- 
baciones del glaciar Collins al Noreste. 

El sitio reunía las condiciones de tener 
agua potable abundante, una costa aparente- 
mente apta para desembarco de carga y un si- 
tio de interés científico como lo era el glaciar 
Collins. 

En ese terreno había un pequeño refugio 
chileno, que podía albergar cuatro personas y 
sobre la costa, estaban los restos de un nau- 
fragio del siglo XIX. 

Al respecto, transcribimos fragmentos de 
una entrevista publicada en la Revista Ejérci- 
to, al Cnel. Ornar Porciúncula ( 31 ), que ante la 



114 



Waldemar Fontes 



pregunta ¿Cómo se eligió el lugar para el em- 
plazamiento de la Base Artigas en la Isla Rey 
Jorge?, respondía siguiente: 

"Una de las misiones que debía cumplir 
la operación Antarticos (sic) - primer vuelo 
de una aeronave uruguaya con una dele- 
gación de la cual yo participaba - era la 
ubicación del lugar exacto para nuestra 
futura base. Esa responsabilidad la com- 
partimos con el Capitán Fontanot de nues- 
tra Armada quien comprobó la profundi- 
dad del mar en las inmediaciones de for- 
ma de permitir operaciones por ese me- 
dio". 

El CF (CG) Mario Fontanot, en una en- 
trevista de El País ( 32 ), sobre el mismo tema, 
contaba lo siguiente: 

-Cerca de una base extranjera, de 
acuerdo, pero ¿por qué en la isla Rey Jor- 
ge? 

-Porque es un enclave de enorme inte- 



115 



La primera misión antartica uruguaya 



rés. Lo demuestra el hecho que allí hay 
ahora siete países trabajando en conjunto: 
Rusia, con la base Bellingshausen; Argen- 
tina, con la de Jubani; Chile, con la de 
Marsh; Polonia, con la de Arctowski; Chi- 
na, con la Gran Muralla; Brasil con la Ba- 
se Comandante Ferraz, y finalmente Uru- 
guay, con la base científica Artigas. 

-¿La determinación genérica se hizo 
desde el Uruguay? 

-Se hizo desde el Uruguay, en base a 
material e información que se poseía. Era 
fundamental estar situado cerca de la 
existencia de agua potable que pudiera 
ser bombeada a la base, relativamente 
protegida e los vientos, y que además pu- 
diera ser aprovisionada por mar, con la 
esperanza que en algún momento se pu- 
diera contar con un medio marítimo que 
permitiera un abastecimiento futuro con 
total independencia. 



116 



Waldemar Fontes 



A lo posible, se sumaba ahí lo deseable. 

UNA ELECCIÓN COMPARTIDA 

-¿Cómo es físicamente el lugar? 

-La zona elegida es una caleta, una pe- 
queña bahía, que tiene suficiente profundi- 
dad y suficiente apertura de boca como 
para permitir la futura entrada de buques. 
Tiene además una playa de cantos roda- 
dos que facilitará construir un pequeño 
atracadero de madera en donde podrán 
operar lanchas que permitirán la tarea de 
carga y descarga de vituallas y de perso- 
nal científico. Está rodeada, por último, 
por dos pequeños montículos que cumplen 
el papel importantísimo de servir como em- 
plazamiento de antenas, de un sistema de 
comunicaciones y una estación meteoroló- 
gica. 

-¿Cómo se efectuó la elección directa, 
Capitán Fontanot? 

-Se realizó por un grupo, que fuimos del 



117 



La primera misión antartica uruguaya 



Instituto Antartico. Salimos un día de ma- 
ñana temprano, provistos de alimentos pa- 
ra una larga jomada y efectuamos una lar- 
ga caminata utilizando métodos no muy 
ortodoxos. Salimos de la base chilena. 
Atravesamos, zonas de piedra, subimos 
algunos pequeños glaciares, rodeamos ba- 
hías de difícil acceso y finalmente encon- 
tramos lo que consideramos era el lugar 
ideal. Cerca del Aeropuerto, lo que era in- 
dispensable, por lógicas razones de viabi- 
lizar para el emplazamiento de la base. 

-¿Cuántas personas integraban el gru- 
po? 

-Éramos cinco. 

-Y aparentemente no fue una mala elec- 
ción. 

-Por lo menos fue una elección comparti- 
da por otros. Unos cuantos meses después 
nos enteramos que llegó a la Rey Jorge 
una expedición de la China Popular, inte- 



118 



Waldemar Fontes 



grada por dos buques, tres helicópteros y 
una tripulación de 500 personas, efectuó 
un relevamiento de la isla y eligió como 
emplazamiento, el mismo que habíamos 
determinado nosotros. 

Se establecieron las comunicaciones del 
caso, le confirmamos que en ese sitio íba- 
mos a emplazar nuestra base, y los chinos 
optaron por una segunda posibilidad y se 
establecieron cerca nuestro. 

Volviendo a los aportes del Cnel. Por- 
ciúncula, destacamos algunos fragmentos de 
una crónica que publicó en la revista El Solda- 
do (33), donde decía: 

Antes de dejar al frente del IAU al Cnel. 
Arnaud, el Cnel. Ferreira, había gestiona- 
do con los auspicios de la Fuerza Aérea 
Uruguaya, una expedición empleando un 
avión Fairchild que se había acondiciona- 
do para esa misión. La misma debía con- 



119 



La primera misión antartica uruguaya 



firmar las posibilidades del medio aéreo al 
alcance de nuestro país para servir no so- 
lamente a la instalación de la base sino 
también para su asistencia en el futuro. 

El empleo del medio naval, se produci- 
ría cuando la Armada tuviera preparado el 
barco más conveniente y con los cambios 
necesarios para su empleo en aguas tan 
peligrosas como en donde se instalaría 
nuestra base. 

Ligado a esto último, era necesario que 
en la elección del lugar exacto se contara 
con la posibilidad de ser abastecida desde 
unidades navales. 

El vuelo Fairchild se realizó sin inconve- 
nientes mayores gracias a la pericia de los 
pilotos de nuestra Fuerza Aérea, los enton- 
ces Tte. Cnel. (Av) Eduardo Aguirre y el 
May. (Av) Athos Pallas, y ya desde el arri- 
bo al aeropuerto antartico de Chile "Tte. 
Marsh", se recibió el apoyo total de los her- 



120 



Waldemar Fontes 



manos chilenos en el terreno. 

Con el apoyo de un helicóptero chileno, 
se cumplió a satisfacción los requerimien- 
tos en cuanto a la selección de lugares po- 
sibles para ubicar la base. La primera 
prioridad era su localización próxima a la 
costa, ya que ésta no solamente proporcio- 
naba el acceso al exterior para las activi- 
dades logísticas, sino que brindaba un 
medio absolutamente indispensable para 
lograr libertad de movimientos a través de 
pequeñas embarcaciones (botes Zodiac), 
las cuales se preveían como los principales 
medios de movimiento y de trabajo, im- 
prescindible por otra parte para el apoyo 
de los equipos científicos en sus investiga- 
ciones al área circundante. 

Otros elementos importantes para la se- 
lección del lugar eran los caminamientos 
terrestres a las bases chilena y rusa, am- 
bas de gran importancia. 



121 



La primera misión antartica uruguaya 



Finalmente junto al Cap. Fontanot, y 
con su conformidad en lo relacionado a 
que la costa de la Bahía Collins permitía 
las operaciones por barco en un grado ra- 
zonable, se resolvió que el lugar donde se 
encuentra ahora la Base Artigas, sería el 
más conveniente, lo cual fue aprobado por 
el Cnel. Roque Aita, quien se desempeña- 
ba como Jefe de misión. La ocupación en 
el momento que se hizo, no pudo ser más 
oportuna, ya que una expedición de China 
Popular tenía la intención de establecerse 
allí. Cuando llegaron son sus equipos en 
un barco de gran porte, que contaba entre 
otros medios, con dos helicópteros y cien- 
tos de futuros integrantes de la Base 
"Gran Muralla", con desagradable sorpre- 
sa se encontraron con la Base Científica 
General Artigas. . . 



122 



Waldemar Fontes 



Notas al Capítulo 9 

(21) Campaña de Verano Antártico 1983-1984, RESOLUCIÓN N° 
61.786 de Ministerio de Defensa Nacional. Ministerio de Rela- 
ciones Exteriores. Ministerio de Economía y Finanzas, en Mon- 
tevideo, 25 de enero de 1984. Publicada en el BOLETIN DEL 
MINISTERIO DE DEFENSA NACIONAL N° 8007 (Año LII - Tomo 
CLXXXII - Montevideo, 3 de febrero de 1984 ) Páginas 509 a 
511, -MISIONES OFICÍALES, En la Antártida, Delegación del 
I.A.U. integrada por Ofles. Superiores y Jefes que cita. 
(8405832). Firmado por Tte. Gral. GREGORIO O ALVAREZ. — 
Dr. Justo M. Alonso Leguisamo. — Dr. Carlos A. Maeso. — Ing. 
Alejandro Végh Villegas. 

(22) EXPERIENCIAS EN LA ANTARTIDA. Entrevista al Tte. Cnel. 
Ornar Porciúncula. Artículo publicado en la Revista Ejército - 
Año I, No. 1 en Setiembre de 1986 (página 96) 

(23) ORIENTALES RUMBO AL SUR - Uruguay y su base antártica. 
Entrevista al C/F (CG) Mario Fontanot publicada en El País de 
los Domingos del 15 de diciembre de 1985. Por Miguel Carbajal 

(24) Base Científica Antártica "Gral. Artigas" - El desarrollo de una 
idea. Artículo publicado en la Revista El Soldado No. 154 - di- 
ciembre 1999, con motivo de cumplirse los 15 años de fundada 
la Base Artigas. Autor: Cnel. Ornar Porciúncula. 



123 



La primera misión antartica uruguaya 




124 



Waldemar Fontes 



CAPITULO 10 
LA PRIMERA MISIÓN ANTÁRTICA URUGUAYA, 
VISTA POR LA PRENSA DE LA ÉPOCA 



MONTEVIDEO, SABADO 28 DE ENERO DE 1984 



Misión uruguaya a Antártida 



Ayer partió con destine a 
la Antártida, ¡a primera mi- 
sión aérea uruguaya al 
continente helado. 

La misma está integrada 
por ta tripulación de un 
avión Fairchild 227 matri- 
cula CX • 8IM T 572 del 
Grupo de Aviación N° 4 de 
Transporte de la Fuerza 
Aérea Uruguaya y un grupo 
de especialistas. La histó- 
rica misión es comandada 
por el Coronel (Av } Roque 
Aita y está integrada por un 
grupo de científicos en las 
áreas de meteorología, 
biología y geologia, los 
técnicos son; al Dr. Pedio 
Dragonetti, el Mayor (Nav.) 
Prof. Bernabé Gatíea y el 
Dr. Ellas Puceiro. Teniente 
Coronel Ornar Porciúncuta, 

: especializado en logística 
antartica en Nueva Zelan- 

, dia y en el área pe'iodistltE; 

| el Licenciado Alberto 

i Márquez. 



Los objetivos de 
misión son el reaiiz.31 con- 
tactos direcios con los 
científicos Que hacen tra- 
bajos en la región antartica 
para realizar efectivos in 
terca m bio I de i nfor 
mación. Entrar en re 
(aciones e intercambio con 
los estados nue llevan a 
cabo actividades antarticas 
en las bases que se 
encuentran en la zona a 
visitar. 

Adquirir la experiencia 
de vuelo antártíco 
transporte por vía aérea en 
la región. 

Visitar la base antárlica 
chilena "Tte. Rodolfo 
Marsh" de la Fuerza Aérea 
Chilena 

De esta manera e> Estado 
Oriental no permanece 
ajeno a su legitima parti- 
cipación en una empresa 
de carácter nacional y de 
valiosas posibilidades, o 
proyecta al Uruguay y sus 
capacidades en futuro 
promisorio ya cercana 
dentro ds.l concierto 
naciones que efectúan 
-pese a sus diferentes 
orientación as políticas e 
ideológicas- una cons- 
tructiva labor en favor de! 
futuro de la humanidad, 
tarea llevada a cabo en paí 
y concordia. 



125 



La primera misión antartica uruguaya 



EL PAIS — Domingo 29 de Enero de 1984 

Primer Vuela Uruguayo 
Llegó a la Antártida 

Por primera vez en la historia de ta aviación uruguaya, una 
aeronave militar de. nuestro país aterrizó, anoche en la Antártida, 
a las 19,35 hora focal, llevando a bordo un grupo de técnicos 
de ta Fuerza Aérea. 

La Información fue proporcionada en las últimas horas poi 
la FAU y agrega que la travesía hasta el continente helado se 
concretó en un avión del tipo Falrchlld de la FAU con el distin- 
tivo 572, especialmente acondicionado para operar en la zona y 
con tripulación de la Brigada Aérea 1 de Carrasco. 

Como Informamos ampliamente en nuestra pasada edición, la 
aeronave tocó suelo antártlco en la base de la Fuerza Aérea 
Chilena "Tte. Rodolfo Marsch". 

La misión es comandada por el Cnel. (Av.) Roque Alta e In- 
tegrada por un grupo da científicos en las áreas de meteorología, 
biología y geología. . • 

Entre los objetivos da la misión se encuentra el deseo de In- 
tercambiar Información sobre distintos aspectos que hacen la 
«Ida enaet continente helado y sobre experiencias científicas; tam- 
bién se» procura adiestrar personal en los vuelos antértlcos v y al 
tránsito aéreo en la reglón. . - " 



MONTEVIDEO, DOMINGO 29 DE ENERO DE 1984 



Q Motara 



Llegó a la Antártida 
misión aérea uruguaya 



Llegó ayer a la Antártida 
ta primera misión aérea 
uruguaya al continente 
helado 

A las 19.45 aterrizó en la 
base aérea chilena "Tte. 
Rodolfo Marsh", el Fa- 
rirchild 227 de la Fuerza 
Aérea Uruguaya, con 
personal técnico de dicha 
arma y especialistas det 
Instituto Antartico 
Uruguayo. 

El vuelo estuvo coman- 



dado por el Cnel. (Av.) 
Roque Alta- 
De inmediato, los cientí- 
ficos se abocarán a reali- 
zar diversos estudios, 
además de intercambiar 
informaciones con quie- 
nes ya hacen trabajos en el 
continente antártiCO. 

Otro de los fines de esta 
expedición, es adquirir 
experiencia de vuelo an- 
tartico y transporte por vía 
aérea por la reaión. 



126 



Waldemar Fontes 



EL D[A - Montevideo, domingo 29 de enero de 1984_ 



Misión Aérea 
Uruguaya a 

la Antártida 



La primera misión aérea 
uruguaya a la Antártida, se en- 
cuentra ya en lo que se cono- 
ce como el continente helado, 
tras partir en un aparato 
Fairchild 227, matrícula VC- 
BIM T 572, del Grupo de 
Aviación N° 4 de Transporte 
de la Fuerza Aérea Uruguaya. 

De acuerdo a ios datos ofi- 
ciales, la histórica misión es 
comandada por el Cnel. (Av) 
Hoque Alta, y está integrada 
por un grupo de científicos en 
las áreas de meteorología, 
biología y geología. Son ellos, 
el Dr. Pedro Dragonetti, el ma- 
yor (Nav) Prof. Bernabé Gadea 
y el Dr. Elias Puceiro, teniente 
coronel Ornar Porciúncula, es- 
pecializado en logística an- 
tártíca en Nueva Zelanda, y en 
el área periodística el licen- 
ciado Alberto Márquez. 



Intercambios de 
Información 

Los objetivos de la misión 
son el realizar contactos di- 
rectos con tos científicos que 
realizan trabajos en la reglón 
antartica para realizar efecti- 
vos intercambios de informa- 
ción, y entrar en relaciones e 
intercambio con los Estados 
que llevan a cabo actividades 
antarticas en las bases que se 
encuentran en ta zona a visi- 
tar. 

Adquirir la experiencia de 
vuelo antartico y transporte 
por vía aérea en la región. 

Visitar la base antártica chi- 
lena "Tte. Rodolfo Marsh" de 
la Fuerza Aérea Chilena. 

De esta manera —señala un 
comunicado oficial— el Esta- 
do Oriental no permanece aje- 
no a su legitima participación 
én una empresa de carácter 
nacional y de valiosas posibili- 
dades, que proyecta a Uru- 
guay y sus capacidades en fu- 
turo promisorio ya cercano 
dentro del concierto de na- 
ciones que efectúan — pese a 
sus diferentes orientaciones 
políticas e ideológicas — una 
constructiva labor en favor del 
futuro de la humanidad, tarea 
llevada a cabo en paz y con- 
cordia. 



127 



La primera misión antartica uruguaya 



MONTEVIDEO, MARTES 31 DE ENERO DE 1984 



Regresa misión aérea 
desde la Antártida 



Mañana, según está 
previsto, retornará el 
grupo de expertos com- 
patriotas que desarrolla 
una misión científica en 
una zona tan lejana e in- 
hóspita como la Antártida. 

Sin duda, esta incursión 
significará una nueva 
expresión del prestigio 
que nuestras fuerzas del 
aire han ganado ya por 
efecto de múltiples acier- 
tos técnicos. 

Luego de cuatro días de 
permanencia en aquella 
región el grupo que en- 
cabeza el Cnel, (Av.) Ro- 
que Aita. aterrizará en la 
base de ta Brigada Aérea 
N° 1. 

El núcleo, como es de 
conocimiento público, 
navega a bordo de una 
Faírchieid FH 227, bimotor 
de alta potencia y elevada 
autonomía de vuelo, en el 
que desarrolló sus traba- 
jos. Los mismos tuvieron, 
como una de sus etapas 
culminantes, la visita a la 
Base Rodolfo Marsch, 
desde la que la Fuerza 
Aérea chilena practica in- 
vestigaciones en !a zona. 

Figuraban además, entre 
sus objetivos, el cono- 
cimiento de la zona por 
personal experto urugua- 
yo, la adquisición de expe- 
riencia de transporte en la 
Antártida, el intercambio 
de información con ex- 



pertos de otros países que 
operan alii y, en general, la 
participación nacional en 
todas las expresiones de 
avance tecnológico que 
traducen el estudio global 
de las posibilidades antar- 
ticas. 




128 



Waldemar Fontes 



ultiman noticias Montevideo, martes 31 de enero d e 1984 

RETORNARA MAÑANA 
MISION A ANTARTIDA 



Está todo previsto para que 
mañana retorne a nuestro pais 
la expedición uruguaya que 
realizó la primera experiencia 
de la Fuerza Aérea Uruguaya 
en la Antártida. 



La misión.quefue comandada 
por el Cnel. (Av) Roque Aita 
permaneció cuatro días en la 
región y su retorno a nuestra 
capital se llevará a cabo a bordo 
del Fairchild FH 227, pertene- 
ciente a la FAU, un bimotor de 
alta potencia y elevada auto- 
nomía de vuelo en el que se 
desarrollaron los trabajos. 

Una de las principales etapas 
del viaje que mañana toca a su 
fin fue la visita a la base chilena 
Rodolfo Marsch, desde la cual 
la Fuerza Aérea de ese país 
lleva a cabo tareas de investi- 
gación. 

Asimismo, cabe destacar ade- 
más que la misión se cumplió 
en todas sus etapas el plan que 
fuera elaborado gracias a la 
tecnología que actualmente 
dispone la Fuerza Aérea. 

Varios son los objetivos per- 
seguidos con este primer vuelo 
de una nave uruguaya a la An- 
tártida, pero entre los principa- 
les se puede destacar el buscar 
un conocimiento de la zona por 
parte de especialistas urugua- 
yos, la adquisición de experien- 
cia de transporte en el conti- 
nente Antartico, el intercambio 
de información con expertos de 
otros países que allí operan y 
en general la participación na- 
cional en todas las expresiones 
de avance tecnológico, que tra- 
ducen el estudio global de las 
posibilidades antarticas. 



129 



La primera misión antartica uruguaya 



(BJMariO MARTES 31 DE ENERO DE 1984 

Si el tiempo lo permite, 
mañana vuelven a Antártida 



Regresará mañana a nuestro país la 
misión aeronáutica que viajó a la Antártida 
en plan de Investigaciones en la zona, 
marcando de esta forma el significativo 
hecho de constituir el primer vuelo de una 
nave uruguaya a dicha región austral. No 
se conocía exactamente la hora de su 
llegada, lo que dependia de las con- 
diciones climáticas imperantes en la 
región. 

De acuerdo a lo informado a EL DIARIO 
por fuentes vinculadas al Instituto Antár- 
tlco Uruguayo, el regreso del "Fairchild 
227 CX— BIM T572" está estimado para 
mañana, lo que está condicionado al 
tiempo reinante en el hemisferio austral. 
La nave aterrizará a su regreso en la Base 
Aérea N° 1. 

El avión de la Fuerza Aérea Uruguaya 
partió el pasado 27 del corriente y aterrizó 
en suelo antartico el sábado 28 a las 19.35 
horas, en la isla 25 de Mayo donde se 
encuentra la base chilena "Teniente Ro- 
dolfo Marsh", transportando la primera 



misión del Instituto Antartico Uruguayo 
con la cooperación de la F.A.U. 



OBJETIVOS DE LA MISION 



Entre los objetivos de la misión, se 
destacan la toma de conocimiento de ia 
zona por parte del personal experto uru- 
guayo, la adquisición de experiencia de 
transporte en la Antártida, el intercambio 
de información con expertos de otros 
paises que tienen sus instalaciones cien- 
tíficas alli y se encuentran operando, y en 
general, la participación de nuestro país 
en todas las manifestaciones del avance- 
tecnológico que traducen el estudio glo- 
bal de las posibilidades existentes en la 
Antártida. 

Cabe destacar que la delegación com- 
patriota viaja en una aeronave moderna 
que cuenta con todo el equipamiento 
adecuado y tecnología para cumplir con 
sus objetivos en las frías tierras antarti- 
cas. 



130 



Waldemar Fontes 



EL PAI9 — Miéfcolea 1? de Febrero de 1984 



LLEGA ESTA TARDE AVION DE LA 
FUERZA AEREA, DE LA ANTARTIDA 

Esta tardo a las 15 horas estará nuevamente en suelo uru- 
guayo el avión de la Fuerza Aérea que cumpliera una exitosa mi- 
sión en la Antártida. 

Ayer la aeronave emprendió el retorno desde la base chilena 
transportando una delegación de expertos nacionales que por pri- 
mera vez y con recursos log (ticos propios, puso pie en el con- 
tinente helado el pasado 20. 

Luego de atravesar dos veces el estrecho de Drake, uno de 
los pasos antárticos más difíciles de sobrevolar por la Inestabi- 
lidad de las condiciones atmosféricas, el grupo preparó su re- 
greso, instancia que cumple. 

Comanda la misión el Cnel. (Av.) Roque Alta y estará lle- 
gando esta tarde a ta Base Aérea N» 1 de Carrasco, aproximada- 
mente a las 15 horas. 



MONTEVIDEO, MIERCOLES I o DE FEBRERO DE 1984 



Regresa hoy misión a la Antártida 



Para hoy a las 15 horas 
está , previsto el arribo a 
nuestro país de la misión 
científica Que, con total 
éxito, realizó las activida- 
des estipuladas en la An- 
tártida. 

El retorno del avión 
rairchild 227 d* !a Fuerza 



Aérea, que transporta a la 
delegación de expertos 
compatriotas que, por 
primera vez y con recursos 
logisticos propios, puso 
pie en el continente helado 
et pasado sábado. 

Luego de atravesar dos 
veces el estrecho de Drake 



-uno de los pasos antarti- 
cos más difíciles por la 
inestabilidad de sus con- 
diciones atmosféricas- el 
grupo ultimó los detalles 
concernientes a su re- 
greso, instancia que se 
concretará hoy de tarde en 
la Base Aérea N° 1. ^ 



131 



La primera misión antartica uruguaya 




132 



Waldemar Fontes 



CAPÍTULO 1 1 
PARTES E INFORMES 

Transcripción de un memo del Institu- 
to Antártico Uruguayo: 

La primera misión Antartica del Instituto 
Antártico Uruguayo, llevada a efecto durante el 
mes de enero de 1984, es una manifestación 
más del interés que tiene la República Oriental 
del Uruguay respecto de aquel Continente. 

Dicha inclinación no surge solamente del 
carácter de Miembro de la Comunidad Interna- 
cional, sino que se funda además en sólidos, 
antiguos y directos vínculos de unión del Uru- 
guay con la región Antártica, debido a su situa- 
ción geográfica, a la influencia que éste ejerce 
en su clima, su ecología y su biología marina, a 
los remotos lazos históricos que lo ligan a ese 
continente y sus aguas, así como a las obliga- 
ciones asumidas por las cuales el Uruguay co- 
participa en la defensa de la región. 



133 



La primera misión antartica uruguaya 



Con esta primera Misión Antartica por vía 
aérea, nuestra República reafirma el espíritu de 
investigación que anima al gobierno y colectivi- 
dad científica, actitud que se ve expuesta en los 
múltiples envíos de observadores e investigado- 
res acompañando Campañas Antárticas de di- 
verso origen y reconoce entre sus antecedentes 
más directos a la Expedición Nacional enviada 
al Sur en 1916, al rescate de los náufragos de 
la Expedición Shackleton, oportunidad en que 
se efectuaron interesantes trabajos científicos. 

2 - DETALLES DE LA MISION 

Objetivos de la misma : Dentro del marco jurí- 
dico del Tratado Antártico, establecer relaciones 
científicas con los países que realizan investiga- 
ción en el área. 

Medio utilizado : Avión Tipo: FH227D dotado 
de tanques suplementarios interiores a fin de 
brindar mayor autonomía de vuelo, obteniendo 
de esa manera, mayor alcance. Mejoras: Se le 



134 



Waldemar Fontes 



dotó de radio altímetro y navegador OMEGA co- 
nectado al piloto automático. 

Etapas de vuelo : Ida Montevideo- Santiago de 
Chile.- Punta Arenas- Base Tte Marsh (Isla Rey 
Jorge, Shetland del Sur).- Regreso de Base Tte. 
Marsh - Punta Arenas - Montevideo. - 

Comprobación : El avión FH227D de la FAU, 
disponible para actividades antarticas, llena 
las posibilidades para las futuras etapas de 
trabajo por el IAU. 

Relevamiento de la Futura Base Uruguaya . - 
Se ubicó un área general en la Isla Rey Jorge 
que reúne las condiciones requeridas para la 
instalación de una Base de verano. - 

Bases visitadas : 

Arctowski (Polonia) - Especialidad Biología, 
Meteorología, Oceanografía, Magnetismo, Sis- 
mología, Geofísica. 

Bellinsghausen (URSS) - Especialidad Biolo- 
gía, Meteorología, Oceanografía, Glaciología, 

135 



La primera misión antartica uruguaya 

Geología. 

Tte Marsh (Chile) Especialidad Meteorología, 
Logística, Geología, Biología. 



136 



Waldemar Fontes 



COMUNICADOS DE PRENSA 

Ministerio de Defensa Nacional 

Instituto Antártico Uruguayo 

Avda. 8 de Octubre 3029 - Teléfono 80 34 87 

Montevideo R. O. del Uruguay 

COMUNICADO DE PRENSA N° 00001 

Esta madrugada, 27 de enero de 1984, despe- 
gó con destino a la Antártida, la primera mi- 
sión aérea uruguaya al continente helado. 

La misma está integrada por la tripulación de 
un avión Fairchild 227 Matrícula CX-BIM T 
572 del Grupo de Aviación N° 4 de Transporte. 

La histórica misión es comandada por el Señor 
Coronel (Av) Don Roque Aita y está integrada 
por un grupo de científicos en las áreas de Me- 
teorología, biología y geología. Los técnicos 
son: el Doctor Pedro Dragonetti, el Mayor (Nav) 
Profesor Bernabé Gadea, y el Doctor Elias Pu- 
ceiro, Teniente Coronel Ornar Porciúncula, es- 
pecializado en Logística antártica en Nueva Ze- 
landia y en el área periodística el Licenciado 



137 



La primera misión antartica uruguaya 



Alberto Márquez . - 

Los objetivos de la misión, son el de realizar 
contactos directos con los científicos que reali- 
zan trabajos en la región antártica para reali- 
zar efectivos intercambios de información. - 

Entrar en relaciones e intercambio con los Es- 
tados que llevan a cabo actividades antárticas 
en las bases que se encuentran en la zona a 
visitar. - 

Adquirir la experiencia de vuelo antártico y 
transporte por vía aérea en la región. - 

De esta manera el Estado Oriental no perma- 
nece ajeno a su legitimidad participando en 
una empresa de carácter nacional y de valio- 
sas posibilidades, que proyecta al Uruguay y 
sus capacidades en futuro promisorio ya cer- 
cano dentro del concierto de naciones que 
efectúan, pese a sus diferentes orientaciones 
políticas e ideológicas, una constructiva labor 
en favor del futuro de la humanidad, tarea lle- 
vada a cabo en paz y concordia. - 



138 



Waldemar Fontes 

Montevideo, 27 de enero de 1984. 

COMUNICADO DE PRENSA N° 02 

El Pueblo Oriental es noble y generoso, ague- 
rrido e inteligente, capaz de grandes empresas 
cuando las ve claramente y se compenetra en 
ellas. - 

Por mucho tiempo, nuestro país vivió de espal- 
das al mar, donde está su porvenir, y en espe- 
cial, hacia el Continente Antártico, donde se 
estaba perdiendo la capacidad de integrarse 
plenamente, como Nación, a la ciencia univer- 
sal y no meramente como dadores individuales 
de cerebros. - 

Recapacitando sobre lo actuado encontramos 
que desde 1947, cuando el extinto C/N Don 
Carlos Travieso levantara su bandera de lucha 
pro integración de la República Oriental del 
Uruguay al concierto antártico, en aquellas 
épocas, a los hombres de gobierno les debe de 
haber producido la impresión de que abordar 



139 



La primera misión antartica uruguaya 



el tema antártico era encontrarse frente a una 
teoría improvisada, basada en falaces especu- 
laciones mentales y que conducirían práctica- 
mente a un salto al vacío. - 

Llegamos así al planteamiento, con carácter 
internacional, de la necesidad de estudios an- 
tárticos, incluyéndolos en el Año Geofísico In- 
ternacional (1958), sin que los gobiernos de la 
época dieran muestras de interés científico, 
como tampoco en lo político lo hizo cuando 
fuera invitado a participar de las conversacio- 
nes preliminares que a posterior culminaron 
con la firma del Tratado Antártico de 1959 y 
que fuera ratificado en el año 1961. 

El día 9 de enero de 1968, un grupo de civiles, 
consustanciados con la necesidad de que 
nuestro país tuviese una proyección en la An- 
tártida, crean lo que se denominó el Instituto 
Antártico Uruguayo. 

Es así que llegamos al año 1975 en el que el 
28 de agosto, gracias a la loable generosidad 



140 



Waldemar Fontes 



del Consejo Directivo del Instituto Antártico 
Uruguayo, presidido en aquel momento por el 
Señor Profesor Don Julio César Musso, pasa 
por Ley Nro. 11416, Art 103, a ser un Instituto 
Oficial, dependiente del Ministerio de Defensa 
Nacional. - 

A partir de este momento, el Gobierno Nacio- 
nal se ha consustanciado en el tema, en la ne- 
cesidad de que nuestro país participe activa- 
mente en el quehacer antártico, dando el pri- 
mer paso importante en ese sentido, tomando 
la decisión política de adherirse al Tratado An- 
tártico, depositando el instrumento jurídico 
correspondiente, en Washington, el día 1 1 de 
enero de 1980. 

Entre el año 1981 y la fecha se concretan efec- 
tivos logros en la problemática antártica, en- 
viándose científicos a realizar tareas de obser- 
vación de métodos de investigación científica 
de países activos del Tratado, como así tam- 
bién participa en el simposio sobre Recursos 



141 



La primera misión antartica uruguaya 



Marinos Vivos en los mares australes, celebra- 
do en San Carlos de Bariloche (Argentina) en- 
tre el 6 y el 11 de junio de 1983; participación 
de nuestro país como observador a la XII Reu- 
nión Deliberativa del Tratado Antártico, cele- 
brada en Camberra, entre el 13 y el 27 de se- 
tiembre de ese mismo año; demostrando así el 
verdadero interés que las autoridades de go- 
bierno actuante tiene para con tan significati- 
vas proyecciones para las generaciones futuras 
de la Nación Oriental. 

En la fecha, a la hora 19.35, la aeronave Fair- 
child 227 CX-BIM T572 aterriza en suelo an- 
tártico, precisamente en la isla 25 de Mayo, 
donde se enclava la base chilena "Teniente Ro- 
dolfo Marsh", transportando de delegación de 
la Primera Misión del Instituto Antártico Uru- 
guayo, con la cooperación de la Fuerza Aérea 
Uruguaya, integradas por: Jefe de Misión y de- 
legado del Instituto Antártico Uruguayo, Cnel. 
(Av.) don Roque Aita; Cnel. (Nav.) don Delco 
Almada, delegado de la Fuerza Aérea Urugua- 



142 



Waldemar Fontes 



ya; Capitán de Fragata (C.G) don Mario Fonta- 
not, delegado de la Armada Nacional y y exper- 
to en navegación en los mares antárticos; Tte. 
Cnel. don Ornar Porciúncula, delegado del 
Ejército y experto en Logística; Dr. don Pedro 
Dragonetti, experto en biología; Mayor (Nav) 
Don Bernabé Gadea, experto en meteorología; 
Licenciado don Alberto Márquez, periodista y 
representante de la Dirección Nacional de Re- 
laciones Públicas y Sr. Doctor Don Elias Pucei- 
ro, integrante del grupo jurídico del Instituto 
Antártico Uruguay:- La tripulación de la aero- 
nave que transporta la delegación, está inte- 
grada por Tte. Cnel. (Av.) don Eduardo Agui- 
rre, piloto principal, Tte. Cnel. (Av.) don Jorge 
Méndez; Mayor (Av.) don Roberto A. Pallas; co- 
mo pilotos y Sargentos (AT) Arol Sánchez y An- 
tonio Ferrari, ingenieros de vuelo. - 

La histórica misión hace pensar que en la em- 
presa antártica, lo que seduce más nuestro pa- 
triotismo, son los inmensos beneficios futuros, 
fáciles de prever como largos de enumerar, y 



143 



La primera misión antartica uruguaya 



que nuestro gobierno, con visión del porvenir 
ha comenzado por el camino seguro de una 
proyección de la República Oriental del Uru- 
guay en la Antártida. - 

COMUNICADO DE PRENSA N° 03 

Con total éxito se vienen cumpliendo las activi- 
dades previstas para la Primera Misión Antár- 
tica del Instituto Antártico Uruguayo. - 

En la fecha emprende regreso a su patria la 
aeronave Fairchild 227CX-BIMT572, transpor- 
tando a bordo la delegación uruguaya que por 
vez primera y con medios logísticos propios 
hizo pie en el continente antártico el pasado 
28 del corriente. - 

Luego de atravesar por dos veces el estrecho 
de Drake, uno de los pasos más difíciles por su 
inestabilidad en las condiciones atmosféricas 
propicias para la navegación y aeronavegación 
en condiciones seguras, se apresta a iniciar a 
la brevedad el retorno directo a Montevideo. - 



144 



Waldemar Fontes 

Montevideo, 31 de enero de 1984.- 

COMUNICADO DE PRENSA N° 04 

Luego de seis días de intensa actividad, arribó 
a Montevideo el avión Fairchild 227CX- 
BIMT572, transportando a la delegación que 
culmina de esta manera la Primera Misión An- 
tártica uruguaya. - 

Un excelente comportamiento de la aeronave, 
la capitalización de conocimientos de aerona- 
vegación en la zona antártica por parte de la 
tripulación y una excelente labor de contactos 
llevados a cabo por la misión del Instituto An- 
tártico Uruguayo, en las estaciones y bases 
antárticas de países activos en el Tratado An- 
tártico: República de Chile, República Argenti- 
na, República de Polonia y la U.R.S.S., permi- 
tieron a los científicos uruguayos estrechar 
vínculos con sus similares en la Antártida, lo 
que permitirá en un futuro no muy lejano, que 
la República Oriental del Uruguay integre el 



145 



La primera misión antartica uruguaya 



concierto internacional en investigación cientí- 
fica en la Antártida. - 

Dicha investigación científica, con loables fines 
en beneficio de las generaciones futuras, dará 
oportunidad a la República Oriental del Uru- 
guay junto a los países hermanos del área pa- 
ra colaborar en los estudios de aquellos fenó- 
menos que en gran medida afectan el clima del 
Continente Sudamericano, entre otros. - 

Montevideo, I o de febrero de 1984 



146 



Waldemar Fontes 



PARTES DE LA PRIMERA MISIÓN ANTÁRTICA 



Imágenes escaneadas, de los partes manus- 
critos donde se anotaban los sucesos relacio- 
nados a la evolución de las operaciones de esta 
primera misión antártica. 



NOVEDADES ' PRIMERA MISION ANTARTICA. - 



6000556 



F ECHA ; _f jff. K"tf ti 1. C.K.CT 



1 2 I SU 



TT X T D ~~ 



(tei^jLfcts'e*. * efe/ a? 



*7W rfMP* g ^5» ft* ¿ re e** 

. Isi^}.' ^ e^.¿n> 0W«AYiac¿«n^ 
£*r -i^ 7 25é¿«¿a** j^r *4í 4*¿e ~ 

I £e-v~ /• í'r /» > '-5 •- 

■£V«f 3/¡é/8# jr^e^c*, *1 ■ 

¿i¿¿e Cpt4*±*' * S A e.e ¿-t ? <g£¿emM*cL* 
efe* Of rUcAe t¿*e'aui. 



147 



La primera misión antartica uruguaya 



PRIMERA MISION A H 

TTd 0 l _ TE X T~0~ I Uínr 




-^>I5KV .£? ¿Labres e¿£**iB >rectiL^ri*& 

É^í?* ¿u** /^t^ ^¡-^ I 



148 



Waldemar Fontes 



PRIMERA H I S I O ü 

■ 

q ; ~_t £ ;nx. ~7" 

£c /mi . 
tfdszftS *p < r t rx3. 4&£W<4£, 

^ £?p<f <Z¿mh 

&{@4 en** S?2 *=4Ü 

¿£€^Je* Av. /5>/a <a£. Se*-** 

<-> . 4 <2&a¿¿-s- — 
S?-2f=<4<J e&*mt!¿ '/tí /'^/^ 

■'Vea*-* •**^7 ; T&¿&ím¿ek**, jéw»^- 

, * ■ 

<2^Cv ¿frrfir-L* &¿Jnrr — 



149 



La primera misión antartica uruguaya 















— J 

(H 


















x 


















a 






LO 


"~* 


~i 


rn 




33 


33 






EL 


VQ 








33 


— i 






□ 


VJ1 


n 




33 


1 — 1 


& 






• 


\jj 






en 


fsi 
















X 


O 


"H 






n 






— S 


- 




*1 






o 






3=> 




n 


~1 












33 


33 




E 












—i 






E* 






rn 






i — i 




















3-= 


3=* 


& 






























• 


m 










H 






1 


o 


LD 








O 


\Q 






33 










■ 


V/l 


Ti 






3= 


2=> 








-0 
















LO 




J3 






hü 


"H 






n 










vn 








1 












~n 






3> 










O 


P? 














* 


m 


— i 


















33 














n 




73 






LO 






"Q 


C 


3? 


X 






o. 




3E 


— 1 


~£ 


-< ■ 


^3 






□ 


ho 


i 




~Q 


□ 








■ 


o 




1 


r~* 






"O 
























-0 




1 


n 


UJ 


N) 






33 






* 




33 


hJ 






3^ 








o 


LO 


'■J 




?! 








i 




rn 


i 






3p 






CZ 




















u 


C3 


n 




o 










33 


3C 


X 














( — ) 


' 1 






















LO 












rn 


n 


CD 














33 




1 — 1 
















33 






3 










zs 










TI 








} — 1 




— 1 


33 


r~ 


n 








LO 


[ 






i 






■ 




Mi 


— 1 


VI 




• 


□ 


ro 






O 


ri 


-O 






1 


o 


* 




^ 


* 




> 


















3Í 




3> 








33 


33 


~n 


O 


o 






m 




• 


O 


3=> 




■ 


1— 1 




-i 






O 


LZ 






m 




m 




* 


O 




vD 








o 






r~ 




00 




a 








■ 


rn 




-O 














D 


— 1 




a: 














m 


» 




TA 



















LD 
— I 

1-1 

H 

r- 
H 
o 

— I 

> 
3 



ID 

-< 

a 



O 
O 

o 



150 



Waldemar Fontes 



CAPITULO 12 
CONCLUSIONES 

La realización de la Primera Misión 
Antártica Uruguaya, tuvo importantes 
consecuencias para el futuro de nuestro país. 

De los documentos de la época, surge la 
urgencia de realizarla bajo determinadas 
presiones, destacándose el hecho de que se 
concretaron proyectos que llevaban más de 20 
años en estudio, lográndose así, que 
efectivamente, se iniciara la participación de 
nuestro país en la actividad antártica . 

A los pocos meses de esta Primera 
Misión, una nueva expedición arribó a la isla 
Rey Jorge y se comenzó a construir la Base 
Científica Antártica Artigas, la que fue 
inaugurada oficialmente el 22 de diciembre de 
1984. 

Ese logro, sumado a la participación de 
varios investigadores tanto en nuestra base, 



151 



La primera misión antartica uruguaya 



como en campañas de países amigos, permitió 
cumplir con el requisito de conducir 
investigaciones científicas en la Antártida, lo 
que sumado a la realización de una expedición 
propia que ahora se hacía permanente, dejaba 
al Uruguay muy bien posicionado para lograr 
el estatus de Miembro Consultivo de Tratado 
Antártico, al que se aspiraba y que finalmente 
se logró el 7 de octubre de 1985, en la XIII 
Reunión Consultiva celebrada en Bélgica. 

A partir de allí una nueva historia 
comenzó a escribirse, la de la presencia 
permanente del Uruguay en la Antártida. 

Esta presencia ha ido creciendo en 
calidad y lo que al principio era visto solo 
como una operación militar, fue haciéndose 
más inclusiva, al integrase otros actores del 
quehacer nacional, como las Empresas del 
Estado que administran la producción de 
electricidad, las telecomunicaciones, el 
combustible, etc. 



152 



Waldemar Fontes 



También se fueron sumando otros 
actores, como la Universidad de la República, 
y otras instituciones de investigación... sin 
olvidar la actividad artística y cultural, que 
también se ha ido desarrollando. 

Seguramente esta participación 
continuará haciéndose cada vez más amplia, 
pues ese fue el espíritu de quienes pensaron 
en aquella utopía de llegar a la Antártida, 
dando todo de sí, sin esperar nada a cambio. 

El espíritu antártico, guía ese esfuerzo y 
la posibilidad de trabajar en forma conjunta, 
entre personas que de otra manera, jamás se 
hubieran reunido, sirve para hacernos crecer 
individualmente y como Nación, contribuyendo 
a la causa de crear una humanidad más justa, 
solidaria y fraternal. 



153 



La primera misión antartica uruguaya 



ACERCA DEL AUTOR 

El Cnel. Waldemar Fontes 
ha sido integrante del Con- 
sejo Directivo del Instituto 
Antártico Uruguayo en el 
período 2010-2014, desem- 
peñándose como Director de 
Secretaría y como Jefe de 
Relaciones Públicas del mis- 
mo. 

Ha sido Jefe de la Base 
Científica Antártica Artigas en las campañas Antarkos 
16 (2000), Antarkos 23 (2007) y Antarkos 25 (2009). 

Es investigador de la historia del Uruguay en la Antár- 
tida, habiendo escrito numerosos trabajos al respecto. 

Integra el Grupo Encuentro de Historiadores Antárticos 
Latinoamericanos desde el año 2008. 

Es miembro de la Asociación Civil Antarkos 
"Apoyamos a Uruguay en la Antártida. 

Ha escrito varios libros, destacándose por su trabajo 
para el público infantil y juvenil donde ha obtenido el 
Premio Anual de Literatura 2011 del Ministerio de 
Educación y Cultura (Uruguay), en la categoría Teatro 
Infantil por su obra "Tres pingüinos y elefante marino" 

Es el editor de la Revista Digital "Copos de Nieve" que 
se publica desde 2010, con información del Uruguay en 
la Antártida. 

Para saber más, lo invitamos a visitar su página web en 
http ://lodewafo ■blogspot.com/ 




154 



Campaña Antártica de verano: 1983-1984 



La Primera Misión Antártica Uruguaya 

Waldemar Fontes 



El 28 de enero de 1984, aterrizaba el avión FAU 
572, transportando a los expedicionarios que 
reconocerían el lugar donde establecer la primera base 
uruguaya en la Antártida. 

Esta misión significó el comienzo de la actividad 
oficial del Uruguay en el Continente Helado, 
enmarcadas en las obligaciones exigidas por el Tratado 
Antártico al que se había adherido en 1980. 

En procura de acceder al estatus de Miembro 
Consultivo de dicho Tratado, se decidió que era 
necesario conducir una expedición con medios propios y 
encarar la realización de actividades científicas 
importantes, así como el establecimiento de una base 
antártica uruguaya. 

Esta primera misión permitió obtener la 
experiencia necesaria para encarar los futuros planes y 
a fines de 1984, Uruguay inauguraba la Base Científica 
Antártica Artigas, accediendo al anhelado estatus de 
Miembro Consultivo, el 7 de octubre de 1985. 

Este ensayo, ha implicado un importante esfuerzo 
de investigación, rescatando documentos oficiales, 
crónicas de los protagonistas y notas de la prensa de la 
época, transformándose en un invalorable aporte para 
el estudio de la historia del Uruguay en la Antártida. 



ISBN 97S-9974-7952-2-8 



9